Mientras la ministra de Defensa, Nilda Garré, anunció la instalación de radares en el NEA para detectar vuelos con drogas, el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo que ese método no alcanza para combatir el narcotráfico, porque una vez detectados no se los puede derribar.
Aseguró además que otro se instalará en Posadas, Misiones, y se prevé que estará operativo el próximo año. De esta manera se reforzará la vigilancia aeroespacial en toda la frontera norte del país, que abarca unos 1.200 kilómetros.
A su turno, Fernández, relativizó el uso de radares para combatir al narcotráfico y le dio más importancia "a las tareas de inteligencia" de las fuerzas de seguidad. Desmintió la existencia de "gran cantidad de pistas clandestinas".
"La conclusión real es que si uno tiene radares y detecta el avión, ¿qué se hace? ¿Se lo derriba? Se supone que va a aterrizar, pero eso no sucede. En la mayoría de los casos hacen vuelos rasantes, tiran la carga y siguen viaje", explicó Fernández.
El jefe de Gabinete desmintió la existencia de "gran cantidad de pistas clandestinas" y afirmó que en la mayoría de los casos, "si aterrizan utilizan las propias rutas".
"Donde se fortalece el combate al narcotráfico es con el trabajo de inteligencia de las fuezas federales y provinciales. Sabiendo que llega el avión, para incautarlo junto a la carga. Después, si se puede, tener radarización, mejor todavía, pero no nos podemos contentar con eso", puntualizó el funcionario.
"Desde la presidencia de Néstor Kirchner se trabaja fuertemente en el tema de radarización, en conjunto con el Invap, para tener el tema absolutamente controlado, pero hay que decir que esto no resuelve el tema del narcotráfico", señaló el jefe de Gabinete.



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