Desde la Municipalidad de Chivilcoy se anunció que los estudios previos arrojaban la posibilidad de empedrar con escoria el camino que une Chivilcoy con Biaus, partiendo desde la Ruta Nacional Nº5 y pasando por Henry Bell, y la comunidad se entusiasmó ante esta nueva posibilidad.
No hace tanto tiempo los vecinos vieron abortarse proyectos similares, que por entonces se denominaban 'Caminos de la Producción' e incluían a la localidad de San Sebastian, y que también habían generado numerosas expectativas y luego el lógico desencanto. Pero con el correr de los días y entrando ya en la parte ejecutiva del proyecto, la luz de alarma ante la posibilidad de un nuevo naufragio volvió a recorrer el alma de cada vecino de Biaus. ¿Qué sucedió?. Simple. En las reuniones que mantuvieron las autoridades con los frentistas de los campos por donde cruza el camino comenzaron a trabarse las negociaciones. Sucede que la obra tiene un costo aproximado de ocho millones de pesos y la Municipalidad pretende que ese costo sea absorbido por los dueños de los campos a través de un valor cercano a los mil pesos por hectárea para los frentistas y aproximadamente un treinta por ciento menos para los lotes linderos. Los propietarios de los campos, en su gran mayoría, se expresaron a favor de la construcción del camino pero no de la forma de financiarlo. El mal humor estuvo presente también por el momento que está atravesando el sector por la sequía reinante, que ya hizo fracasar la cosecha de maíz en su gran mayoría y está haciendo correr serio riesgo a la soja. Esto se vio reflejado en el Registro de Oposición que se abrió en la Municipalidad donde más del 30 % de los que debían pagar la obra se opuso y por ello se anunció desde altas esferas del gobierno municipal que la obra no se concretaría. No obstante, y atendiendo todas las posiciones, nos atrevemos a manifestar que aún hay tiempo de acercar posiciones y lograr que la obra se concrete. Si es cierto que lo único que pone trabas es la cuestión monetaria, no vemos tan lejos la solución. La Municipalidad de Chivilcoy tiene previsto en el presupuesto 2012 cifras superiores a lo que sale esta obra para tareas de hermosear la ya hermoseada ciudad. Sería conveniente que se analice la posibilidad de demorar algún boulevar o algún adorno parecido en la ciudad y aportar fondos para este emprendimiento. La gente del campo también deben aportar por más que el momento que atraviesa el sector no sea el mejor, ya que ellos mismos también van a resultar beneficiados. Incluso hay vecinos que sin ser frentistas están dispuestos a colaborar para que la obra sea una realidad. Lo peor de todo sería fomentar el enfrentamiento entre los habitantes de la localidad y los dueños del campo para después señalar culpables. El evitar el aislamiento de las localidades de campaña debe ser una política de estado. Y un proyecto como el que se está barajando no debe ser abandonado ante las primeras dificultades. Esperemos que el regreso del Sr. Intendente de sus merecidas vacaciones sea el puntapie inicial para seguir avanzando en el tema.
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