Los seis boliches bailables que están en el ejido urbano, están regidos por las mismas normativas que regulan las actividades que registran concurrencia masiva.
Autoridades municipales confirmaron que la actual Ordenanza municipal admite como horarios en los que se pueden desarrollar los espectáculos públicos conocidos como Matinnes a los que asisten habitualmente menores de entre 14 y 17 años entre las 20:00 y las 00:30.
Existe controversia en la sociedad formoseña por los horarios que permiten que menores de edad permanezcan en locales bailables y “hasta colegios que realizan matinees hasta las 02:30”, según admitieron padres de alumnos de varios colegios de la capital.
El director de Bromatología Municipal, Guillermo Romero, charló con Radio Uno y El Comercial sobre las normas que rigen la presencia de menores en la vía pública. Los seis boliches bailables que están en el ejido urbano, están regidos por las mismas normativas que regulan las actividades que registran concurrencia masiva, de acuerdo a lo detallado desde el área. Concretamente en lo que respecta a los horarios de estos locales están establecidos en dos turnos: el primero, que se denomina normalmente matinée, que va desde las 20 hasta las 00,30, está destinado a jóvenes de 14 a 17 años de edad inclusive, y el horario nocturno empieza desde las 00,30 hasta las 05,30, solamente para adultos. Las matinés deben ser a media luz, sin bebidas alcohólicas, con personal de seguridad policial y de bromatología apostado en el lugar.
Esas son las franjas que contempla la Ordenanza 4633 del 2004 para regular la actividad nocturna que antes no estaba establecida por horarios, sobre todo en el segundo turno.
Sin los padres
El funcionario comentó además que las disposiciones que obligaban a los padres a acompañar a sus hijos hasta altas horas en la calle ya se derogaron hace varios años: “Los matinées tienen que ser a media luz y sin bebidas alcohólicas, con presencia de seguridad y policial como así también con presencia de bromatología”, detalló Romero quien comentó que es común ver a menores de edad tratando de burlar los controles en los ingresos a los boliches para poder estar en ellos hasta mucho después de lo permitido.
El funcionario dejó entrever que no observa a los horarios de salida dwe los menores de los matinée como un problema de inseguridad que pueda causar violencia en altas horas de la noche sino que una problemática de idiosincrasia de los jóvenes que apuntan a quemar etapas: “El riesgo está en todo momento, desde un vehículo manejado peligrosamente hasta un joven violento. Para eso están los mecanismos policiales”, dijo.
“Si vamos a hacer problemas por los horarios siempre habrá una disparidad de criterios”, continuó Romero ratificando que los controles se realizan de este modo desde 2004 y que apuntan a dotar a los boliches de un mayor grade de seguridad en su infraestructura y buena cumplir con los horarios fijados por las ordenas.
Al ser consultado sobre la posibilidad de “traer” los horarios de las eventos a una hora mas temprana, el referente comentó que los turnos establecidos para menores y mayores de edad se establecieron para resguardar la seguridad y mantener los interese comerciales de los boliches: “Lo único que hago es aplicar las ordenanzas, si me piden fijar una posición personal tendríamos que ver como está la juventud hoy”.
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