El Gobierno avanza en el acta de intención firmada en Alemania para instalar una fábrica de paneles.
“Estamos siguiendo el programa trazado, que incluyó la visita nuestra allá y ahora vienen a sacarnos dudas y explicarnos los aspectos técnicos, que nos permitirán tomar definiciones acerca del proyecto, a corto plazo”, dijo el mandatario provincial, tras recibir ayer tarde a Frank Tinnefeld, Vicepresidente de Unidad de Negocios Comercial de Fotovoltaico Integrado; y Uwe Habermann, director de Gestión de Negocios, ambos de Schmid Group. Los directivos estuvieron todo el día reunidos con el ministro de Infraestructura, José Strada, el titular de Energía Provincial Sociedad del Estado, Víctor Doña; y técnicos de esa repartición bajo cuyo ámbito están las energías no convencionales.
El desafío del Gobierno es definir qué etapas del proceso de instalación de la fábrica se podrán financiar, puesto que las autoridades ya cayeron en la cuenta que no se podrá comprar toda la fábrica, cuyo costo total treparía a unos 70 millones de dólares la más barata, cifra difícil en los momentos económicos actuales. Eso es lo que costaría aproximadamente establecer aquí todas las etapas productivas, desde la extracción y obtención del silicio grado metalúrgico, luego el grado solar, las obleas de silicio, las celdas fotovoltaicas, el armado de paneles, y la fabricación de estructura de montaje para centrales solares. “Hay una cosa en claro, todo el proceso no se puede hacer, hay que definir si conviene hacer un 50%, un 60% o un 80% del proceso en la provincia’’, explicaron fuentes que participan en la negociación.
Así las cosas, la decisión tendrá que ver con lo financiero, pero además con la participación de la Nación (que prometió ayudar al financiamiento) y con ecuaciones económicas convenientes que permitan manejar el costo final. Por ejemplo, si el 70% del costo lo llevan las celdas solares, no sería aconsejable decidir no hacerlas y quedar atados a importarlas. Entonces, a partir de esta visita; al Gobierno local le quedará la tarea de establecer qué etapas realizar para que lo que se tenga que traer del exterior sea lo menos posible. “Si se gastarán 40 millones para traer algo de afuera, y la máquina cuesta 35 millones, hay que optar por la máquina’’, explicaron las fuentes.


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