Ante la rotunda negativa radical a aprobar el endeudamiento, el oficialismo ve con buenos ojos una propuesta de la iglesista Vietti que incluye sólo el remanente de 2012 y casi 600 millones para la amortización de la deuda provincial. Mañana se trata y los votos no dan.
Vietti arrimó un esquema en el que sólo otorga endeudamiento por casi 600 millones de pesos para cubrir la amortización de la deuda y la autorización a usar el remanente del crédito autorizado para el corriente año (ver aparte). Mucho menos que los 4.500 millones que los radicales denunciaban que pedía el oficialismo si se sumaban varios artículos al respecto.
“Hasta acá llegamos con el endeudamiento”, aclaró Vietti. La propuesta, en principio, pareció aceptable para el oficialismo, pero el bloque radical no ha dado muestras de flexibilizar su postura: es más, poco antes del mediodía de hoy, los radicales darán una conferencia de prensa para anunciar oficialmente la posición que sostendrán mañana en el recinto, cuando se trate en una sesión especial de la Cámara de Diputados el proyecto de la pauta de gastos. Por ahora, todo parece indicar que los votos serán “no positivos”.
La historia reciente en los bloques legislativos radicales no han sido un lecho de rosas, quizá sólo de espinas. Hace dos meses se fracturó el bloque de senadores y en el quiebre se fueron dos legisladores iglesistas (Milagros Suárez y Abel José), un aliado del iglesismo (Daniel Vilches) y Guillermo Simón.
Hace una semana, la iglesista Vietti y Teresa Maza se iban del bloque de diputados radicales para, al día siguiente, aprobar la media sanción de las leyes de Avalúo e Impositiva.
El caso de Maza es simple: su hermano, el ex legislador radical Alexandre Maza, es asesor del presidente de la Cámara baja, Jorge Tanús. Una negativa muy tajante no lo dejaría bien parado con su jefe justicialista. El caso de Simón es más extraño. No es un político de raza sino un abogado que trabajó ligado a dirigentes radicales de General Alvear, que tiene ganas de gozar de protagonismo y terminó entrampado. Se fue del bloque oficial del radicalismo diciendo que quería debatir la reforma constitucional, cuando unos días antes había firmado un documento que decía exactamente lo contrario.
Con esas fracturas tan cercanas, (quienes se quedaron en los bloques de la UCR sienten que fueron fogoneadas por el PJ), la sangre en el ojo parece nublar la vista. Ahora, el oficialismo necesita los votos de esos radicales enojados para cubrir los dos tercios que impone la Constitución a la autorización para tomar créditos.
Nadie sabe si las discretas gestiones que encara el PJ con diferentes interlocutores de la UCR lograrán algún resultado, pero a priori parece difícil. Ya sedujeron a los que podían seducir: los únicos legisladores iglesistas y el par de casos más “exóticos”. Lo que queda es parte del núcleo duro del acuerdo que sostiene a Alfredo Cornejo en la presidencia del radicalismo (los seguidores del propio Cornejo, los de Ernesto Sanz y los Territoriales).
La única apuesta factible para el PJ es apuntar a los intendentes que tienen legisladores (el propio Cornejo, el rivadaviense Ricardo Mansur, el juninense Mario Abed y el paceño Gustavo Pinto), pero aún así, parece difícil que el PJ consiga los votos que necesita. En caso de que estén los 48 diputados sentados en sus bancas, 32 deberían avalar el endeudamiento. Hasta ahora, en caso de que hagan lugar a los pedidos de Vietti, llegarían a 24 votos. Aún faltan ocho voluntades.
El PD está dispuesto a avalar hasta 720 millones de pesos de endeudamiento y todo para obra pública. Tanto Aníbal Ríos como Hugo Babolené dicen que, del remanente de 2012, estarían dispuestos siempre y cuando les expliquen claramente cuánta plata lograron conseguir efectivamente, a qué tasa y a qué se destinó, así como también el detalle de las obras que van a financiar con el remanente en 2013.
Por lo pronto, cabe destacar la palabra del propio Jorge Tanús: “Sin el radicalismo no tenemos endeudamiento. Ellos tendrán que ceder a algunos de los puntos de su línea tan estricta y nosotros conceder algunos pedidos: reducir el déficit, achicar la solicitud de financiamiento. Estamos hablando con el PD para adecuarlo específicamente a obra pública; estamos estudiando sacar el artículo de la emisión de letras”.
Tanús es pura empatía. Todo para conseguir los votos que avalen el endeudamiento.



Comentá la nota