Es una posibilidad que barajan los referentes para reforzar el poder de los intendentes y despegarse del kirchnerismo.
Los rumores salen de los pasillos legislativos pero se afianzan en otros ámbitos de la política como los municipios y la Casa de Gobierno. Antes de confirmar nada, el PJ espera que todos sus integrantes puedan explayarse y quieren ser cautos a la hora de tomar decisiones ciertas en el marco de una estrategia político electoral basadas en el poder territorial de los intendentes.
"Creo que el peronismo tendría que fijar una fecha común de elecciones con el fin de ser más ordenados", opinó -a título "personal"- Jorge Tanús, presidente de la Cámara de Diputados. Por su parte, el ministro de Gobierno, Mario Adaro, aclaró que la nueva Ley de Reforma Electoral provincial aún está en pañales, pero desestimó la posibilidad de que la Provincia y los municipios deleguen, a la Nación, la facultad que poseen de convocar a elecciones.
Ambos (referentes de peso dentro del PJ y del gobierno) niegan, no obstante, el hecho de que las conversaciones apunten a adelantar las elecciones. Enseguida, el diputado dice que el adelantamiento es una manera de independizarse de la elección presidencial y que fue el intendente de Capital, el radical Víctor Fayad, el que habilitó esa posibilidad.
El funcionario, en tanto, expresó que una deuda pendiente es mejorar el sistema electoral y que las elecciones separadas pueden ser una manera de lograrlo. Herramienta que -sin embargo- va siendo minada por una reducción paulatina en los niveles de participación.
Más allá de que es cierto que todavía falta para saber qué se hará en las próximas elecciones, distintos dirigentes justicialistas admiten en off que se están planteando diversas reingenierías políticas con el objetivo de garantizar que el próximo gobernador sea peronista. En este mapa, una de las cuestiones que se tienen en cuenta es que en Mendoza el proyecto kirchnerista es bastante resistido y que el justicialismo debe estar unido.
"Todavía no hay nada resuelto. Inclusive, tampoco se ha pensado qué se hará si hay un pedido expreso de la Nación de que la Provincia acompañe la elección nacional", comentó Tanús al mismo tiempo que concedió que las últimas diferencias políticas (promoción industrial, matrimonio gay) han resquebrajado ciertas lealtades estrictas en el partido oficial.
Así, se pretende que los diez intendentes justicialistas convoquen a elecciones el mismo día que el gobernador y, a éstas, se intentará sumar las voluntades de los dos caciques demócratas a quienes también podría convenirles el adelantamiento de las elecciones. En este mapa, las cinco comunas radicales restantes (con la incertidumbre de lo que podría hacer Fayad) tendrían que elegir acoplarse a la convocatoria nacional o a la provincial aunque también podrían fijar su propia fecha.
La ecuación cerraría con las elecciones provinciales y municipales en julio (con internas previas en abril) y las internas abiertas y obligatorias nacionales en agosto. La cercanía de ambas también sería buena para lograr que los referentes nacionales importantes tengan poco tiempo para caminar la provincia.
"Además de todo esto, es importante que podamos mostrar todo lo que se está haciendo a nivel gestión", advirtió un legislador, esperanzado en que el PJ vuelva a ser gobierno el año que viene.

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