América Latina y Europa muestran los dos extremos del desempleo

América Latina y Europa muestran los dos extremos del desempleo
Un informe del Banco Mundial destaca que en la última década se crearon 35 millones de puestos de trabajo en la región, llevando a la desocupación a un mínimo histórico del 6,5%. En cambio, en la Eurozona los índices no paran de aumentar.

La oficina estadística de la Unión Europea (UE) y el Banco Mundial desnudaron ayer, en toda su dimensión, las diferentes realidades que viven en torno al empleo los países de la Eurozona y de América Latina. Mientras en los primeros la desocupación sigue en aumento, hasta alcanzar un máximo histórico –con dramáticos picos en España y Grecia–, en los segundos las políticas inclusivas impulsaron la creación de 35 millones de puestos de trabajo en 10 años, llevando a que los índices se situaran en un mínimo también histórico.

En los 17 países de Europa que adoptaron la moneda común, la desocupación de septiembre llegó al 11,6%, sólo una décima más que en agosto, pero coronando una dramática sucesión de pérdida de puestos de trabajo que no se detiene desde hace dos años. Los datos de la Eurostat contrastaron con los del Banco Mundial (BM), que señalaron que desde la crisis de 2001-2002 se observa una gradual y persistente disminución del flagelo, hasta alcanzar hoy a un 6,5% de la población latinoamericana económicamente activa.

En números absolutos, esa décima de aumento de septiembre significa que otras 146 mil personas se quedaron sin trabajo durante ese mes, para llevar el número total de desocupados de la Eurozona a 18,5 millones de trabajadores, 2,2 millones más que hace un año y algo más de 3,1 que dos años atrás. Ese total incluye a 3,5 millones de jóvenes de menos de 25 años, lo que indica que la tasa de desempleo juvenil es ya del 23,3%.

España (con un 25,8% general y un 54,2% entre los jóvenes) y Grecia (con un 25,1% total y un 55,6% entre los menores de 25 años) siguen siendo los dos países donde el problema es más acuciante. Les siguen Portugal (15,7%) e Irlanda (15,1%), y en Italia la desocupación general es del 10,8%, pero entre los jóvenes se sitúa en el 35,1%, la mayor desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Los mejores datos corresponde a Austria (4,4 %), Luxemburgo (5,2%) y Alemania y Holanda (ambos con 5,4%).

En contraste, y pese a la debacle de la economía de los países centrales, América Latina creó en la década 2000-2010 un total de 35 millones de puestos de trabajo. Eso no es todo. “En esos años hemos visto mejoras educativas, una progresiva entrada de las mujeres en el mercado de trabajo y la generación de empleos de mayor calidad. Hemos visto cómo la informalidad caía y cómo el trabajo se hacía más eficiente que en los años 90” del siglo pasado, destacó Julián Messina, economista jefe del BM.

El organismo señaló, en su estudio titulado “El papel del mercado laboral en la transformación de América Latina”, que la actividad económica de la región, incluido el Caribe, aumentará este año en torno al 3%, mientras que el crecimiento mundial se reduce drásticamente, del 4,5% en 2011 al 2,3% en 2012. Pese a la contundencia de los indicadores de la nueva realidad, el BM no asume su cuota de responsabilidad por haber sido, junto con el Fondo Monetario Internacional, el principal impulsor de las políticas neoliberales que azotaron a la región.

El informe presentado ayer en Lima señaló, además, que hay una menor desigualdad en los ingresos salariales de personas con diferentes grados educativos. “Si bien la enorme mayoría de los trabajadores con título universitario sigue ganando bastante más que aquellos que no lo tienen, no ganan tanto como antes, en comparación con sus pares de menor nivel educativo”, señaló Messina. El experto destacó que pese a que se va acercando al nivel de otras economías más avanzadas, “América Latina sigue siendo una región tremendamente desigual”.

“Durante la década considerada, América Latina redujo la desigualdad en el ingreso de los hogares, lo que contrasta con lo que ocurre en el resto del mundo, fundamentalmente con lo que pasa en las economías emergentes, en China, en India, en Sudáfrica”, señaló Messina. Según el informe, el incremento de la participación de la mujer –que en 2010 alcanzó un 65% de la fuerza laboral–, así como el aumento de años de escolaridad y la estabilidad salarial constituyen los principales cambios operados gracias a las políticas de inclusión de los gobiernos progresistas que sucedieron a los neoliberales. «

Ansa, dpa y Efe

el príncipe quiere trabajos

Mientras en Luxemburgo la oficina estadística de la Unión Europea ponía nuevos números al drama de la desocupación –5,7 millones de personas sólo para España–, en un salón madrileño el príncipe Felipe de Asturias exhortaba a los responsables de las grandes empresas españolas a que fueran solidarios con la sociedad y crearan nuevos empleos. “Creo que lo podemos hacer, y que lograrlo nos llenaría de orgullo y autoestima, nos daría un importante prestigio añadido y, en consecuencia, potenciaría nuestras posibilidades de avance y éxito en muchos ámbitos económicos y sociales”, dijo el príncipe heredero.

Mientras no cesaban los aplausos de los CEO, de los funcionarios y de su esposa Letizia, el príncipe redondeó su razonamiento. Dijo entonces que “eso debe estar incorporado en la estrategia de las empresas españolas para que el país se convierta “en un referente en acción social en todo el mundo, algo que es también una magnífica manera de hacer ‘Marca España’”.

Comentá la nota