El partido Ennahda ganó las primeras elecciones de la "primavera árabe"
TUNEZ.- El partido islamista moderado Ennahda emergía ayer como el gran ganador de las primeras elecciones democráticas celebradas anteayer en Túnez, para elegir a los 217 integrantes de la asamblea que elaborará una nueva Constitución y que nombrará un gobierno provisional.
Los comicios, celebrados a diez meses del inicio de las revueltas en el país, fueron seguidos con gran atención en el mundo, ya que fueron los primeros de la "primavera árabe" en Medio Oriente.
Según los resultados parciales difundidos por los principales partidos y por la prensa local, el Ennahda obtenía el 40% de los votos de los tunecinos, que acudieron masivamente a las urnas para dar vuelta la página de los 23 años de gobierno del ex dictador Zine el-Abidine Ben Ali, derrocado en enero pasado tras las protestas.
Los sondeos situaron en segundo lugar al Partido Demócrata Progresista (PDP), uno de los más importantes del llamado "campo laico", el cual reconoció ayer la victoria aún no oficial del movimiento islamista. "Las tendencias son muy claras. El pueblo tunecino decidió. Me inclino ante su decisión y felicito a quienes obtuvieron su aprobación", dijo la secretaria general del PDP, Maya Jribi.
Por su parte, el director del comité ejecutivo del Ennahda, Abdelhamid Jlasi, dijo que su partido intentará "buscar una alianza política estable en la asamblea constituyente".
Estas primeras elecciones libres de la "primavera árabe" lograron en Túnez la participación de un 90% del padrón electoral, de más de siete millones de votantes. La prensa árabe celebró ayer el "triunfo de la democracia" en sus portadas. El diario Assabah dijo que fueron los propios tunecinos los grandes "protagonistas de la primavera de la democracia árabe". El periódico Al Chourouk estimó que el "gran vencedor" de las elecciones fue "Túnez".
Durante décadas, Túnez fue conocido por su gobierno represivo, pero también por sus legislaciones progresistas en materia de derechos de las mujeres y las familias, algo que algunos tunecinos seculares temen que Ennahda elimine si consigue un número considerable de escaños en la nueva asamblea.
Sin embargo, Ennahda dice que considera que el islamismo debe ser punto de referencia para el sistema de leyes del país, que respetará los derechos de las mujeres y la igualdad y que está comprometido a la democracia y a trabajar con otros partidos
En contra de algunas predicciones, estas primeras elecciones libres en Túnez se realizaron de forma pacífica, sin los violentos enfrentamientos entre policía e islamistas de línea dura que se produjeron en la capital la semana anterior a la votación.
Los observadores europeos -que declararon ayer que los comicios fueron de los más limpios que hayan visto- llamaron a todos los partidos a aceptar los resultados. "No hay forma de discutir la legitimidad del resultado", dijo el parlamentario suizo Andreas Gross, jefe de la delegación de observadores.
Comentá la nota