Un amplio operativo de seguridad y palcos sólo para la “tribuna local”

El inicio del periodo legislativo en el Parlamento bonaerense contó con un despliegue estricto y meticuloso de un operativo de seguridad rígido que hizo que los pasillos del edificio se mantengan quietos y en muchos momentos sin transeúntes. En los palcos del recinto, La Cámpora fue local y esta vez la “ola naranja” estuvo ausente. Un importante jefe comunal a los murmuros cargados de insultos, cuando no lo dejaron salir del edificio.
Dos horas antes del inicio del discurso que dio el gobernador, Daniel Scioli para inaugurar el periodo legislativo del corriente año, las puertas de ingreso al Senado bonaerense, que se encuentran sobre la Avenida 51 de la Ciudad de La Plata, ya mostraba el despliegue operativo se seguridad que Gabriel Mariotto mandó realizar a fin de que no ocurran los incidentes que se produjeron en la toma de mando del Gobernador en diciembre del 2011.

En la entrada principal, la mesa de acreditaciones detectaba con una lista los nombres de los periodistas que se registraron con anterioridad al evento. Ya en ese ingreso se observaba a un hombre de seguridad (vestido con traje oscuro, auricular y un intercomunicador muy pequeño), que controlaba el paso de los periodistas que acudieron a la cobertura de la Asamblea.

La consigna era clara, evitar cualquier incidente similar o parecido a lo que ocurrió el año pasado cuando militantes de La Cámpora se cruzaron con efectivos de la Policía Bonaerense y fueron reprimidos en las escaleras del edificio.

A menos de 30 minutos de la hora estipulada para el inicio del 140° período legislativo bonaerense, las medidas de seguridad en la Legislatura provincial fueron intensificadas. Los pasillos de la Cámara de Diputados eran signados por la calma y el poco tránsito de personas, salvo los encargados y encargados de la seguridad y coordinación del evento.

En el “Hall” de la Cámara Baja se habilitaron varias sillas y dos televisores plasma para los periodistas e invitados al evento. Sin embargo, a menos de 20 minutos del inicio de la Asamblea, el lugar estaba poco concurrido y la calma noticiosa era parte del ambiente.

Minutos antes del discurso de Scioli, las puertas del “Hall” que dan a los pasillos interiores fueron cerradas con llave por el personal de seguridad, dejando adentro del lugar a los concurrentes, situación que molestó en gran medida a la mayoría de los presentes.

En esa puerta, se apostó otro hombre- de traje oscuro, auricular e intercomunicador- que advertía que “no se podía salir del lugar". Así transcurrió todo el discurso de Scioli. Cuando finalizó, a la espera de que el Gobernador abandonará el edificio, esas puertas fueron fuertemente resguardadas, y las que conducen a calle 7 fuertemente custodiadas por los hombres de traje, y se impidió el paso, incluso, del intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, que entre murmullos y broncas, lanzó insultos por lo bajo, luego de que el hombre de traje le dijo que "por esa puerta no podía pasar", mientras daba vueltas de un lado al otro del “hall” en busca de un escape.

Con el Gobernador ya lejos del recinto, las puertas poco a poco se fueron abriendo, el tránsito de gente se fue acrecentando y la calma se fue ahuyentando. Empezaron a desfilar otros intendentes, legisladores e invitados especiales. Al presidente de bloque de la Coalición Cívica se lo vio de buen humor, pese a que por la mañana anunciaron que una diputada de su tropa, Natalia Gradaschi abandonaba la bancada y, según pudo confirmar INFOCIELO, pasaría a integrar el bloque sabbatellista de Nuevo Encuentro.

Por ese lugar y ante una multitud de fotógrafos y camarógrafos salió la Secretaria de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Sara Derotier de Cobacho, que por su delicado estado de salud no fue abordada abruptamente por ningún periodista y no efectuó declaraciones.

Por otro lado, por los pasillos del Senado, Mariotto caminaba tranquilo y saludaba a la gente y militantes que se cruzaba. Cerca del límite entre la Cámara Alta y Baja se cruzó con el ex gobernador, Felipe Solá, a quien saludo afectuosamente e intercambió unas cuantas palabras. Después hizo lo mismo con el diputado del FPV, Raúl Pérez.

EN LOS PALCOS LA CÁMPORA FUE LOCAL

Adentro del recinto y en los palcos se divisó la presencia variada de políticos oficialistas y algunos opositores. Desde importantes intendentes bonaerenses, hasta el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, como Hebe de Bonafini y las Madres de Plaza de Mayo.

Dato no menor, en uno de los palcos se encontraba el legislador ultra kirchnerista, Carlos Kunkel a quien no le quedó otra que compartir palco con Francisco De Narváez.

Dentro del “color”, los cánticos y las banderas que se hicieron presentes en los palcos del recinto, La Cámpora “jugó” de local, dado que, más allá de la repartición, se hicieron sentir fuertemente y fueron los únicos que desplegaron todo ese “color”, ante la ausencia de la “ola naranja” sciolista que había estado tan presente en diciembre de 2011.

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