Buzos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) recorrían nuevamente ayer el buque “Río Turbio”, hundido el sábado tras ser chocado por una barcaza paraguaya, para ubicar el cuerpo del tripulante que aún permanece desaparecido.
“La búsqueda también se extiende en superficie: once embarcaciones y un helicóptero buscan a Luna desde el lugar de la colisión aguas abajo hacia el Río de La Plata y aguas arriba hacia el puerto de Escobar”, agregó. Gaetán explicó además que “también se sumó a la búsqueda un perro rescatista”.
En tanto, ayer, el río Paraná de las Palmas, a la altura del kilómetro 102, lugar de la colisión, permanecía con la navegación suspendida a todo tipo de embarcaciones.
Por otra parte, el capitán de barco, Guillermo Tarapow, aseguró que lo “sorprendió lo rápido que se hundió” el arenero Río Turbio al ser chocado por una barcaza paraguaya y aseguró que “se pueden producir este tipo de accidentes si no se tienen en cuenta las reglas que hay para navegar”.
Tarapow explicó que el “Río Paraná de las Palmas en particular se caracteriza por tener siete grandes vueltas y dos sitios donde está prohibido el sobrepaso, teniendo derecho de paso el buque que va navegando aguas abajo” y remarcó que “tres de cada cuatro buques que navegan por allí son de bandera paraguaya y son muy buenos profesionales”.
“Lo que llamó la atención es que el arenero nuestro se ha hundido en mucho menos tiempo de lo que se dice”, sostuvo.
Explicó que con los equipos que lleva cada embarcación “permanentemente se puede observar la posición del buque, la hora y la velocidad que tenía”, por lo que aseguró que “analizando estos registros -que tiene la Prefectura Naval- se va a poder observar algo además de las comunicaciones radiotelefónicas que se han registrado en los canales habituales para este tipo de navegación”.
“Se va a poder analizar en qué momento o con qué rumbo venía cada buque segundo por segundo” afirmó.
“Un buque arenero cuando termina su operación viene completamente cargado y prácticamente con su borda muy próxima al agua”, sostuvo Tarapow, y acotó que “una colisión de estas características, con el buque totalmente cargado, presenta las peores condiciones que el buque puede tener”.
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