Amparando la ilegalidad

La ilegalidad es doble: vendedores que sin pagar ningún impuesto impunemente utilizan las veredas de comerciantes que cumplen con la legislación vigente creando una competencia desleal, y además, comercializando mercadería de dudosa procedencia.
Lo lógico sería que las autoridades se preocuparan por facilitarle la vida a quienes pagan sus tasas, proporcionan puestos de trabajo a miles de marplatenses y compran sus mercaderías a los proveedores correspondientes. Pero no es así. Al contrario, a este grupo lo atosigan con inspecciones y exigencias muchas veces ridículas. Al otro sector, el ilegal, en lugar de combatirlo, parecen protegerlo. Cosas del realismo mágico sudamericano.

Por estos días, la preocupación central del municipio es buscarles un lugar para que sigan llevando a cabo su comercio ilegal. Y en su loca carrera hacia el abismo, deciden sobre espacios que directamente no les pertenecen, como es el caso del Muelle de Pescadores. Hablamos con el presidente del Club de Pesca de Mar del Plata, Rubén Caro, quien se refirió a la posibilidad de que los vendedores ambulantes sean trasladados al muelle de su institución.

Noticias & Protagonistas: Se da como un hecho que los vendedores ambulantes tendrán un lugar en el Muelle de los Pescadores, y que la comisión directiva del club aprobaría la iniciativa porque implicaría la entrada de dinero para la institución. ¿Qué hay de cierto en esto?

Rubén Caro: Hay cosas que no termino de entender. Es verdad que el año pasado tuvimos un acercamiento con el municipio en el que se habló de colocar en el muelle a algunos artesanos. En ese momento estábamos realizando reparaciones en el club y por esos días podría haberse dado la oportunidad. La idea no fue aceptada por el municipio por varias cosas que expusieron en el momento, y el tema quedó en la nada. De esto que salió en estos días en los medios no podemos menos que sorprendernos, porque nadie nos dijo absolutamente nada: ni de artesanos ni de vendedores ambulantes. Nadie se acercó a nosotros para consultar si nos interesa albergar a esa gente arriba del muelle.

N&P: En realidad no hablamos de vendedores ambulantes, sino de personas que hace 25 años ocupan puestos fijos en un área que abarca la avenida Luro desde Catamarca hasta la calle España, y por Independencia hasta la calle Belgrano. Entonces, ¿ustedes no saben nada?

RC: Particularmente no tengo nada contra esa gente, en definitiva nosotros no dijimos ni sí ni no porque no hubo ninguna propuesta desde el municipio. Hemos tenido algún pequeño contacto con la Municipalidad posteriormente, para que se desdiga de esto, porque nos molesta y mucho, dado que no fuimos consultados.

N&P: Ustedes vienen sufriendo una fuerte presión para que sea retirado el cartel de publicidad que se encuentra arriba del muelle, ¿verdad?

RC: Sí. Eso fue motivo de conversación con el intendente Pulti hace ya unos meses. Es verdad, no negamos que genera polución visual y que nos pidieron que se retirara, pero nosotros les dijimos que no había inconveniente si nos permitían asegurarnos el ingreso de otra manera, porque el cartel es el que mantiene el club. Nos ofrecieron una serie de alternativas que todavía no se concretaron. Estamos estudiando proyectos en conjunto con la Municipalidad, pero en concreto no hay nada, y falta bastante.

N&P: ¿El muelle de los pescadores se encuentra bajo jurisdicción nacional?

RC: Sí, exactamente. El club está en terrenos nacionales. Y nosotros somos los dueños del club.

N&P: ¿Es posible que una de las alternativas que se estudia es instalar un espacio de máquinas de juego con fichas?

RC: No, hace poco más de un año tuvimos una conversación con gente que se dedica ese tipo de juegos; nosotros tenemos un restaurante en el salón de arriba y se habló de utilizar ese espacio, pero no vimos conveniente para nuestro club ese tipo de actividades. Se optó por seguir con el esquema del restaurante tradicional.

N&P: Se habló de que, como el muelle está bajo competencia de la Nación, se podía montar una sala de juegos a través de Lotería Nacional.

RC: Al menos nosotros no sabemos que eso esté sucediendo. Sí, en un momento hablamos con esa gente, que nos dijo que necesitaban de un espacio importante porque querían instalar bastantes máquinas y veían en el club un lugar apropiado. Pero fue una conversación de negocios que decidimos no concretar porque era más importante para nuestra actividad seguir con el restaurante que tenemos en alquiler.

N&P: En definitiva ustedes no saben nada sobre el traslado de los vendedores ambulantes, pero ¿estarían de acuerdo si les consultaran?

RC: Nosotros no fuimos consultados y me parece que es poco ético largar la información sin haber hablado con los principales involucrados, que somos nosotros. No sé si es malo o bueno, para eso tenemos una comisión directiva que se reunirá y decidirá en función de los intereses del club. Hoy no nos interesa, estamos en otro camino: el de embellecer el lugar, hacer salones comerciales con buena vista panorámica para los visitantes, en definitiva, estamos en un proyecto distinto.

La postura de CAMECO

El vicepresidente de CAMECO, Guido Dalia, también habló con nosotros sobre el proyecto de mudar a los vendedores ambulantes al muelle de los pescadores y sobre los negocios que venden mercadería ilegal, explotando marcas y productos cuyas licencias no les pertenecen.

Noticias & Protagonistas: ¿Qué postura tiene CAMECO respecto del traslado de los vendedores ambulantes al Muelle de los Pescadores?

Guido Dalia: No estamos de acuerdo con el traslado de negocios de ningún tipo cuando se venden mercaderías de dudosa procedencia; esto lo habla todo el mundo, se sabe perfectamente que esta gente no paga ningún impuesto. Están en la vía pública, se instalan en la puerta de aquellos negocios que sí pagan las tasas municipales, los impuestos nacionales y provinciales. Es injusto que pensemos en trasladar un problema del centro a la costa. Lo que hay que hacer es regularizar a esa gente: hay una disparidad total entre un comercio tradicional y el de esta envergadura.

N&P: La gente del Club de Pesca nos aseguró que ni siquiera los habían consultado, lo que les molestó mucho. ¿Las autoridades no saben cómo solucionar el problema de las ventas ilegales?

GD: Parece que no. Hace dos años tuvimos una reunión con el fiscal Pettigiani por la venta de cedés “truchos”, como se les dice comúnmente. En algunos de los locales adheridos a nuestra Cámara se comercializaban esos productos y nosotros asumimos el compromiso de pedirles que se retiraran de los complejos comerciales, para proteger a la industria de la música y a los autores. Nosotros asumimos la responsabilidad pero hoy resulta que los venden en las calles; en Independencia y las adyacentes hay infinidad de cedés “truchos” a la vista de todo el mundo.

N&P: También en el centro hay locales que cuentan con habilitación municipal y venden la misma mercadería. ¿No es absurdo que la Municipalidad habilite negocios que venden mercadería ilegal?

GD: Oficializar este tipo de comercio es una barbaridad. Por un lado hay muchas ordenanzas que dificultan tramitar las habilitaciones municipales, pero hay otros negocios que las consiguen demasiado rápido. Es necesario reglamentar el comercio y ordenar la ciudad, eso está bien, pero hagámoslo de la misma manera con todos y no sólo con algunos.

N&P: La organización que nuclea a los trabajadores ambulantes se ha ganado la inmunidad a los palos, ya desde tiempos de la intendencia de Roig y siempre con el PJ detrás. Ahora están consolidados, pero siguen existiendo muchos interrogantes sobre el origen de la mercadería que venden. Y además, siguen sin pagar impuestos.

GD: Yo me pregunto dónde está la gente de la AFIP. Hoy y siempre, los comerciantes vivimos en carne propia las inspecciones permanentes de ellos, de ARBA, del SEC. Me parece bien, no estamos en contra de los controles lógicos: el comerciante tiene que pagar lo que corresponda. Pero lo irracional es que a 5 metros convivimos con la clandestinidad total, operando productos incluso comestibles, expuestos al sol, al viento, sin sanitarios. Es bochornoso lo que sucede…

N&P: ¿No debería la Municipalidad presentarse ante la AFIP pidiendo que se averigüe el origen de esa mercadería?

GD: Hace poco se secuestró mercadería de la Salada de Buenos Aires en un micro que ingresaba a la ciudad y no pudieron justificar el origen de la misma; fue todo decomisado. Este tipo de negocios se instala en la ciudad y no nos hace bien. Ahora hay una suspensión de 180 días para evitar la inscripción de nuevos negocios de este tipo, pero hay que solucionar los que tenemos desde hace tanto tiempo, adónde los llevamos. La Municipalidad debería hacer lo que corresponde y proteger al comerciante que trabaja todo el año, que crea fuentes de trabajo y paga los impuestos.

N&P: ¿CAMECO tiene una posición tomada con respecto a la vieja terminal de ómnibus?

GD: Cuando se presentaron las propuestas, la Cámara se reunió con el grupo Roig, que llevaba el proyecto del arquitecto César Pelli. Pedimos hacerlo también con los otros dos grupos, pero no fueron a las entrevistas. Por lo tanto tuvimos un solo proyecto a la vista; lo que sabemos de los otros es por comentarios o lo que conseguimos de información en el HCD. De los otros dos proyectos, sabemos que uno tiene problemas societarios y que lo que se quiere hacer no es lo que la ciudad necesita. Basta por favor de hipermercados y de tiendas. Hacen falta espacios para la cultura, un espacio recreativo para los abuelos y los chicos, un espacio verde como el que no hay en ese sector. A nosotros no nos interesa tal o cual grupo per se, pero veo muy complicado al Ejecutivo en su decisiones.

N&P: Ya han pasado ocho meses y los vecinos están muy perjudicados con esto. ¿Han hablado con los comerciantes de la zona?

GD: Sí, el sector comercial de la zona de la vieja terminal está destruido, las ventas les cayeron entre un 50 y un 60 %. Es complicado, espero que no se demore tanto como pasó con el traslado de la terminal; nadie hacía nada, nadie mejoraba lo que tenía porque total en cualquier momento se iba a trasladar; y vivimos años con una terminal desastrosa. Esperemos que no pase lo mismo ahora, porque los comerciantes están muy mal y además, porque ya hay gente pernoctando en el edificio.

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