La Amnistía a Bruera: ¿Quién necesita a quién, en La Plata?

Más que por convencimiento propio obligado por lo que le devuelven las encuestas, lejos quedó Pablo Bruera de parecerse a aquel inocente niño que desafió a la Corte de “necios” en la conocida Fábula del Rey sin su traje, cuando proclamó, en Ferro, que “Al Rey desnudo, no hay que mentirle, sino decirle que está desnudo”.
El problema es que el Rey resucitó contra sus pronósticos, y registró aquella frase tanto como la que gritó, envalentonado en su lanzamiento, colocándole una mortaja: “Se terminó la época del látigo, y de la chequera”. Y para colmo, sigue rodeado de los mismos cortesanos que, temerosos de ser considerados “necios” optaron aparentar su “inteligencia” elogiando el traje que no llevaba puesto.

Rehenes de su fallido pronóstico y fracasada la campaña de instalación con la que soñaban el despegue, en calle 12 elucubran alternativas, ahora, para volver sin que los llamen –pero deseosos de que lo hagan- a las filas del kirchnerismo; regando la teoría de una Amnistía “por necesidad”, que el kirchnerismo puro rechaza, con números, pese a que algunas manifestaciones aisladas dentro del espacio la avalan.

Tercos por estrategia pero también por necesidad, la usina electoral del bruerismo que hizo todo lo posible por hacerle ganar el rótulo de traidor al intendente platense en la última elección, ya prepara la fórmula con la que piensa encarar el próximo turno electoral, en los planes –por ahora- dentro del kirchnerismo. Para eso, admiten, la clave está en la Reglamentación de la Ley Electoral.

La teoría de Gabriel Bruera reconocida en público por el hermano del intendente, sostiene que el espacio deberá confrontar, en las próximas elecciones, “con un electorado platense dividido en tercios” y proyectan el escenario ideal por el que trabajan, por el que irán: “Ganar la elección local para prolongar el mandato al frente del Ejecutivo; meter ‘tres o cuatro’ concejales, y garantizarse un senador provincial”.

“Kirchner –calculan- tiene un piso de 20, y un techo de 25 en La Plata, nosotros debemos ir con la ‘chiquita’ para aportar 10 puntos más, y con eso dar el batacazo”, aseguran en el entorno del intendente. Cualquier parecido con el escenario de hace un año atrás, no es pura coincidencia. El bruerismo tiene decidido reflotar la estrategia de la última elección, y –para eso- aguarda la Reglamentación de la Reforma Electoral, con la esperanza de que habiliten esa ingeniería electoral.

“El PJ oficialista de Kirchner tiene 25 puntos, con 10 puntos más del vecinalismo (35%) ganamos el Municipio”; resume, proyectando deseos, el diputado que integra La Hermandad gobernante. Las cuentas no son igual de claras para el kirchnerismo. O sí lo son, pero muestran un resultado diametralmente distinto. Es que en el mismo escenario de tercios, el kirchnerismo puede garantizarse un senador sin necesidad de regalarle a Pablo Bruera la posibilidad, adjuntando su boleta vecinalista, de que retenga el municipio.

¿Kirchner lo necesita a Bruera para sumar y llegar al 40%, o éste último al santacruceño para garantizarse retener el Municipio?

Veamos: Si Kirchner tiene en La Plata, reconocido incluso por el más recalcitrante bruerismo, hasta 25 puntos posibles y puede con ello garantizarse colar un senador provincial, por qué le regalaría a Pablo Bruera la posibilidad de sumar, para él, otros 10 puntos que le garanticen el triunfo en el Municipio avalándole la estrategia que los enterró en la última elección?.

Es que de permitirle utilizar esa ingeniería, se sabe, los diez puntos determinantes que necesita Bruera como el oxígeno para repetir mandato, responden a votos anti-kirchneristas que de todas formas tampoco respaldarían al santacruceño, con lo que la teoría de “amnistiar a Bruera para llegar al 40%” que obsesiona al oficialismo, en el marco de la estrategia planteada por el equipo del intendente y regada por los medios, parece, cuanto menos, injustificada en los hechos. Kirchner tiene el 25%, y no importa sumar -o no- a Bruera para mover ese techo. O más vale intentarlo, en todo caso, con aliados más confiables, como el nuevo frente kirchnerista platense.

Con ese escenario, en Casa Rosada creen, al punto de estar convencidos, que contra lo que “mandan a decir” desde el Municipio de La Plata, en rigor, esta vez, el que los necesita es Pablo Bruera, si es que pretende conservar el Ejecutivo. En llano: Bruera necesita de Kirchner y de la "ayuda oficial" tanto de la Provincia como de la Nación y de que lo habiliten jugar a dos puntas para ganar el Municipio, pero no puede sumarle al santacruceño todo aquello que a él lo rechace. Por principio y convicción, además -ya lo demostró- el alcalde platense no actúa sumando para arriba, sino garantizandose lo suyo aún al precio de despegarse si es necesario.

Es cierto que hay algunos intendentes que operan la necesidad de repatriar a Pablo Bruera, pero en Capital Federal entienden que se trata de algunos referentes que están antes bien pensando en el post-kirchnerismo que en el escenario actual. Los gestos y los números, parecen demostrar lo contrario: es Bruera el que busca acercarse al oficialismo, pese a que el propio Daniel Scioli y Néstor Kirchner con el kirchnerismo duro siguen resistiéndolo tenazmente. En el escenario más optimista para el deseo platense, Bruera podría volver al kirchnerismo, pero al precio que suele ponerle Néstor a esos recules: de mínima, sin pretensiones.

Fuerte malestar con Scioli, desde el Ejecutivo platense

Mientras el intendente Pablo Bruera fuerza las apariciones públicas con el Gobernador Daniel Scioli como gestos de un acercamiento que él necesita más que el PJ oficialista, desde su entorno, no ocultan un “fuerte malestar” con la figura del mandatario bonaerense.

En criollo, un cercano funcionario bruerista ilustró la situación: “Pablo tiene los huevos al plato, Scioli le dice que va a destrabar la situación con Néstor Kirchner, y no sólo nunca logra hacerlo, sino que el primer anuncio que hizo en La Plata, bajaron con un Plan, que lo dejó afuera”.

La semana pasada, en le Teatro Argentino, el Gobierno nacional anunció alrededor de 25.000 planes del denominado “Argentina Trabaja”, que entrará en vigencia en suelo bonaerense a través de un convenio firmado por el Jefe de Gabinete, Alberto Pérez y virtual viceministro de Desarrollo Social de la Nación, y referente K platense, Carlos Castagneto, según informó el platense Diagonales.

El anuncio del Plan que habilitará la conformación de Nuevas Cooperativas –con sueldos promedio de 1.500 pesos- que se encargarán de mantener escuelas; hospitales; clubes y rutas provinciales, vino con una tajante aclaración: en La Plata, a diferencia de lo que sí ocurrirá en otros distritos, “no serán canalizados a través del Municipio”.

Contundente para creer que, supuestamente, el Gobierno Nacional estudie la posibilidad de una Amnistía al intendente platense. Más bien suena a todo lo contrario. El Rey, parece, ya se vistió para salir a dar otra batalla y en sus oídos resuena el anuncio del fin del látigo y de la billetera.

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