El izquierdista López Obrador acusó a su rival y ganador de la contienda, Peña Nieto, de usar dinero de procedencia ilícita y de contar con el patrocinio de los medios
En la conferencia de prensa que dio Andrés Manuel López Obrador en la ciudad de México, se confirmó lo que ya se sabía: que el candidato presidencial esperará hasta el miércoles a los resultados oficiales, más allá de la boca de urna que dio como ganador de la presidencia a Enrique Peña Nieto.
Pero esta vez fue mucho más concreto que el domingo de las elecciones. Si el resultado no le favorece, el candidato de centroizquierda impugnará la elección. En este sentido, López Obrador no aceptó la derrota y denunció la compra de votos. "La elección federal fue inequitativa y plagada de irregularidades", denunció. "No puedo aceptar ninguna ilegalidad". El candidato lanzó estas imputaciones pese a haber firmado días atrás un pacto en el que todos los aspirantes se comprometían a reconocer los resultados, sean cuales fueran.
Ésta sería la segunda vez que impugna una elección. En las presidenciales de 2006 se declaró "presidente legítimo", luego de perder ante Felipe Calderón por una diferencia de 0,58 por ciento. Si el Instituto Federal Electoral (IFE) confirma la tendencia, también se declararía mandatario. En estas elecciones, con más del 97% de las mesas escrutadas, los dos primeros candidatos se llevan una diferencia de más de seis puntos.
Asimismo, declaró que aquellas personas que no están en situación de pobreza y que votaron por el priísta Peña Nieto "apoyaron un régimen de corrupción". En cuanto a los presidentes que ya felicitaron a Peña Nieto por las elecciones -entre ellos Barack Obama, de Estados Unidos- aseguró que "los mandatarios no tienen conocimiento de las leyes".
Según dijo, el proceso de votación estuvo "plagado de irregularidades" y fue "inequitativo". Denunció, además, que el priísta financió su campaña con dinero proveniente de negocios ilícitos y que contó con el apoyo de los principales medios de comunicación. "Tienen ellos que asumir su responsabilidad: los consejeros del IFE y los magistrados del tribunal electoral", sostuvo.
López Obrador prometió que seguiría de cerca el conteo definitivo y pedirá las revisiones que sean necesarias. "Voy a estar pendiente del proceso electoral, que no concluyó", avisó.




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