Amigo de kirchneristas

Amigo de kirchneristas
A los 73 años, Gustavo Caraballo jura que no tiene nada a favor o en contra de los Graiver, de los Papaleo o del gobierno de Néstor y Cristina Kirchner. De hecho, remarca que tiene muchos amigos dentro del kirchnerismo por una cuestión de vivencias políticas y de militancia común. "Espero que no lo tomen como algo personal. Esto es una cuestión de justicia", afirma.
Sus antecedentes refuerzan sus dichos. Trabajó con Arturo Frondizi, conoció a Juan Domingo Perón y se obnubiló con el general, hasta asumir como su secretario técnico durante su tercera presidencia. Fue entonces cuando padeció "ataques", como los define, de José López Rega, el ministro de Bienestar Social y creador de la Triple A.

Detenido en 1977, desaparecido y luego puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, con el retorno de la democracia declaró ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) y su testimonio figura en el informe Nunca Más . Ayudó, además, a la identificación de varios centros clandestinos de detención y testificó ante la Justicia en contra de varios genocidas.

En 1983, Caraballo también colaboró en la redacción de la plataforma del candidato presidencial justicialista Italo Argentino Luder. Y en 1989 repitió esa labor con Carlos Saúl Menem, aunque se distanció del PJ cuando el riojano comenzó a aplicar políticas neoliberales. Se sumó entonces al Frepaso junto a Carlos "Chacho" Alvarez y dirigió su Centro de Estudios. Pero también se alejó del Frente cuando se concretó la Alianza. "Comprendí que los radicales querían hacer lo mismo que Cavallo [Domingo, ministro de Economía]", rememora.

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