A los 73 años, Gustavo Caraballo jura que no tiene nada a favor o en contra de los Graiver, de los Papaleo o del gobierno de Néstor y Cristina Kirchner. De hecho, remarca que tiene muchos amigos dentro del kirchnerismo por una cuestión de vivencias políticas y de militancia común. "Espero que no lo tomen como algo personal. Esto es una cuestión de justicia", afirma.
Detenido en 1977, desaparecido y luego puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, con el retorno de la democracia declaró ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) y su testimonio figura en el informe Nunca Más . Ayudó, además, a la identificación de varios centros clandestinos de detención y testificó ante la Justicia en contra de varios genocidas.
En 1983, Caraballo también colaboró en la redacción de la plataforma del candidato presidencial justicialista Italo Argentino Luder. Y en 1989 repitió esa labor con Carlos Saúl Menem, aunque se distanció del PJ cuando el riojano comenzó a aplicar políticas neoliberales. Se sumó entonces al Frepaso junto a Carlos "Chacho" Alvarez y dirigió su Centro de Estudios. Pero también se alejó del Frente cuando se concretó la Alianza. "Comprendí que los radicales querían hacer lo mismo que Cavallo [Domingo, ministro de Economía]", rememora.


Comentá la nota