Funcionarios del Gobierno admitieron sorpresa y desinteligencias por la propuesta ante la ONU
"Hay un problema de jurisdicción, que aún no se analizó ni se habló. No sabemos cómo se instrumentará. No hay antecedentes; tendremos que hacer camino al andar", dijeron personas de la comitiva a LA NACION.
En la delegación recordaban que el caso Lockerbie, invocado ante la ONU por la Presidenta, fue diferente. El vuelo 103 de Pan American, de Estados Unidos, fue derribado en Escocia y dejó 270 muertos, y Washington pidió ante el Consejo de Seguridad de la ONU que fuera juzgado en Holanda, con juez escocés, y acuerdo de Libia, que se despegó del hecho.
En el caso de Irán, que nunca aceptó siquiera inspecciones nucleares de Estados Unidos, difícilmente admita juzgar a sus funcionarios por la AMIA. La idea de país neutral fue rechazada dos veces por Teherán, en 2003 y en 2009.
Tan sólo 48 horas después de su discurso ante la Asamblea General de la ONU salieron a la luz las desinteligencias en la diplomacia argentina, que el canciller Héctor Timerman se negó a explicar ayer. "Con vos no hablo", le dijo al enviado de LA NACION.
Se supo, por ejemplo, que Timerman no sabía el jueves de la oferta que la Presidenta iba a lanzar al día siguiente ante la Asamblea General. Por eso, le ordenó al embajador ante la ONU, Jorge Argüello, que ese jueves se retirara del recinto antes de que hablara el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad.
"Fue una desinteligencia porque si se preparaba un marco de negociación con Irán había que hacer un gesto de diálogo", confió aquí otra fuente de la delegación. Tampoco hubo sondeos previos a Irán. Cristina Kirchner se dio cuenta del error sólo el viernes, cuando negó esa orden de Timerman.
Ahora, el Gobierno imagina que ese país neutral debería ser del mundo árabe o musulmán: Turquía, Indonesia, Marruecos y Egipto están en esa lista, como anticipó ayer LA NACION. "En la Cancillería nunca se estudió nada de esto. No hay estudiados mecanismos para llevar el juicio a otro país", dijo a este diario otra fuente oficial, preocupada por la improvisación.
"Es necesario que primero que nada Argentina e Irán negocien políticamente y declinen su jurisdicción de ambos a favor de un tercero. Luego se podrá analizar cómo se instrumenta la cuestión jurisdiccional", señaló otro funcionario. Confían, en rigor, en que el fiscal de la causa, Alberto Nissman, tenga una solución a mano.
En el plano político, el Gobierno buscará crear un ámbito de acercamiento a Irán en el G-77, bloque que presidirá Argüello en 2011, como se informa por separado.
Jurisdicciones
Los conflictos de jurisdicción dominaron ayer la agenda de Cristina Kirchner. En un ataque a la Justicia vía Twitter, la Presidenta pensó en tribunales internacionales para resolver su pleito con el Grupo Clarín (como se informa por separado). También el caso AMIA quiere llevarlo a otro país.
En ambos casos, podría quedar expuesta a acusaciones de querer interferir en la Justicia. No explicó aún por qué motivos sustraería la causa AMIA al juez Rodolfo Canicoba Corral. Como fiscal seguiría Nissman; la defensa sería iraní y el juez sería de un tercer país. El impulso presidencial de recurrir a jueces de otro país equivaldría a una recusación indirecta del Estado a los jueces nacionales, invocando una neutralidad cuando no existe un estado de guerra.


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