El juez federal Norberto Oyarbide, denunció ante la Justicia que ayer por la tarde su familia recibió una amenaza telefónica en su domicilio particular.
Cuando Oyarbide entró en conocimiento del llamado, radicó la denuncia en la comisaría 17, del barrio porteño de Recoleta.
El magistrado lleva adelante la investigación de varias causas sensibles que complican y ponen nerviosos al poder político nacional y de la ciudad de Buenos Aires. La mafia de los medicamentos, las escuchas ilegales de Ciro James, el presunto enriquecimiento ilícito del ex secretario de Transporte Ricardo Jaime y el Caso Skanska son algunas de los principales expedientes en poder de Oyarbide.
En el último tiempo el magistrado se manifestó “preocupado por su seguridad”. Situación que lo llevó, incluso, a manejarse dentro de los tribunales de Comodoro Py con custodia personal. En noviembre de 2009, Oyarbide aseguró que recibió mails intimidatorios a su casilla personal. “El auto para movilizarme tiene blindadas hasta las gomas”, dijo el juez en ese momento.
Oyarbide no fue el único. También a finales del año pasado, el fiscal Luis Comparatore, a cargo de la investigación de la mafia de los medicamentos recibió amenazas a través de una carta anónima que depositaron en el buzón de su domicilio. También había recibido llamados con fines intimidatorios a su celular personal y mensajes de texto.



Comentá la nota