El ministro de Salud reiteró que "día que no se trabaja, no se cobra", ante la posibilidad de que los autoconvocados de la sanidad resuelvan retomar el quite de colaboración en los hospitales. Desde el PE exigen al sector "mayor organicidad" como condición para sentarse en una mesa de negociaciones.
La salud pública en Tucumán volvió a ingresar en "terapia intensiva", con la reedición del conflicto entre el Gobierno y los autoconvocados de la sanidad. Pelea que, en 2009, mantuvo paralizada la atención en los hospitales durante meses.
Esta vez, el principal punto de discordia es el hecho de que el Poder Ejecutivo decidió encarar las paritarias salariales, que culminaron en marzo último con el otorgamiento de un aumento de 50 pesos en la base de cálculo (un 10 por ciento), convocando solamente a los gremios de ATSA y AME.
Por ello, los autoconvocados aducen que el Gobierno no cumplió con el acta acuerdo firmada en noviembre de 2009, donde las autoridades se comprometieron a integrar a ese sector en la ronda de negociaciones salariales de este año. Además, están disconformes con la mejora otorgada, por considerar que el beneficio es mínimo para las categorías más bajas.
Medidas de fuerza
Mientras esperan que el Arzobispo Luis Villalba convoque a las partes a una nueva mesa de diálogo, lo cual se concretaría en los primeros días de mayo, los médicos amenazan con volver a realizar quites de colaboración, dejando sin atención los consultorios externos y suspendiendo las cirugías programadas.
Esa y otras posibles medidas de acción, como la continuidad del paro informático iniciado la semana pasada, serán definidas hoy, a partir de las 13.00, durante una asamblea interhospitalaria que tendrá lugar en la Maternidad, con la participación de delegados de todos los centros sanitarios de la provincia.
En tanto, desde el Gobierno advirtieron que de concretarse nuevas medidas que afecten la atención en los hospitales, habrá sanciones y descuentos de haberes.
"Si deciden volver al paro, desde el Gobierno vamos a seguir bregando por la legalidad y, como siempre decimos, día que no se trabaja no se cobra. Esto no cambiará", sentenció el ministro de Salud, Pablo Yedlin.
En diálogo con EL SIGLO el funcionario advirtió, además, que "si se adoptan medidas que incumplan con las normas del SIPROSA, también serán pasibles de sanciones. Estas acciones directas son contraproducentes, porque afectan a los que menos tienen", argumentó.
Según consideró el titular de la cartera sanitaria "este paro informático que iniciaron el viernes implica que hay gente que no hace su trabajo. No se puede hablar con eufemismos y decir que es una simple medida para expresar un reclamo; es lisa y llanamente un paro de actividades, que está afectando la prestación del servicio", lanzó.
Por otro lado, Yedlin dijo que "el Gobierno está cumpliendo con todo lo acordado en el acta firmada a fines del año pasado en el Arzobispado, tanto en el aspecto salarial como en la titularización de personal contratado"; por lo que consideró necesario "sostener el diálogo, en lugar de volver a las protestas, que rompen el espíritu de lo acordado".
Finalmente, aseguró que el último aumento acordado con ATSA y AME "permitió llegar a una base de cálculo histórica de 350 puntos, lo que garantiza que un médico que recién ingresa al SIPROSA por trabajar 30 horas semanales cobra 3400 pesos, sin tener en cuenta la antigüedad ni la jerarquía. Están bastante mejor que en la mayoría de las provincias argentinas. No es el valor óptimo, pero es lo máximo que puede otorgar el Estado", afirmó.
"No tienen organicidad"
Por su parte, el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, se refirió a la denuncia de los autoconvocados sobre la falta de cumplimiento del Ejecutivo del acuerdo para que el sector sea tenido en cuenta en las paritarias y aseguró que "es muy difícil sentarse a dialogar con un sector que no tiene organicidad en su funcionamiento".
En ese sentido, el titular de la cartera política aclaró que "lo único que pretende el Gobierno para convocar a los autoconvocados es que digan quiénes son sus representantes, a quiénes representan y cuáles son sus mandatos y pretensiones. Para sentarse a dialogar eso es fundamental, porque de lo contrario entramos en una situación de anarquía que solamente alimenta desencuentros", disparó.
Jiménez recordó que "en el acta de 2009, este sector se había comprometido a realizar los trámites para su integración en un gremio o entidad legalmente constituida, pero eso no se concretó, por lo cual el Gobierno, que también tiene cumplir con esa acta, no pudo convocarlos".
El Ministro opinó que "en todo el tiempo transcurrido hubiese sido conveniente que tengan una mínima organización y formalidad para que digan a quiénes representan y qué es lo que pretender discutir con el Gobierno. De lo contrario es muy difícil responder a sus inquietudes, porque hay que respetar la ley y se debe hacer en un marco de organicidad", acotó.
Cuando este diario le preguntó si el Ejecutivo está dispuesto a concurrir en caso de ser convocado por el Arzobispo Villalba a una nueva mesa de diálogo con los autoconvocados, Jiménez aclaró: "Siempre vamos a acudir a cualquier invitación del Arzobispo, porque es nuestra obligación, pero todavía no fuimos convocados. No podemos responder hoy sobre una hipotética reunión que todavía no fue convocada".
Malestar médico
A su turno, el médico Jorge Parajón, delegado de la Maternidad e integrante de los autoconvocados, lamentó que no haya "respuestas concretas respecto al reclamo de agilizar la titularización del personal contratado y, fundamentalmente, al pedido para discutir un aumento salarial. Causó mucho malestar el hecho de que se hayan realizado paritarias con los gremios de ATSA y AME, ignorándonos por completo, pese a que se había acordado en 2009 que seríamos reconocidos en las negociaciones", explicó.
Sobre ese último punto, el profesional sostuvo que "el aumento de 50 puntos otorgado por el Gobierno es insuficiente, porque de bolsillo, para las categorías bajas, esto no llega a traducirse en un monto de 100 pesos.
Además, -aclaró Parajón- en el acta firmada en el Arzobispado se había acordado volver a discutir el planteo inicial para establecer la base de cálculo en 500 pesos, cuando la misma con el último acuerdo firmado por ATSA y AME la deja en apenas 350 pesos".



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