La amenaza de la contaminación a cielo abierto Cada vez más basurales

La amenaza de la contaminación a cielo abierto Cada vez más basurales
Toneladas de basura producidas mensualmente, contaminan el medio ambiente y nadie hace nada. Mientras que en la provincia de Buenos Aires e incluso en Chivilcoy se habla de rellenos sanitarios y clausura de estos lugares, hay sectores en nuestra ciudad, donde los vecinos, sin ningún tipo de pudor, arrojan basura a discreción. Con sólo acercarse al basural de la Calle 1 y zonas aledañas comprobamos lo dicho.
No hay que ir muy lejos de la ciudad, a pocos metros, no más de 200, del nuevo acceso que se está haciendo por la avenida Ortiz funciona un basural, donde todos -incluso la Municipalidad continúan- arrojando basura. Como si esto fuera poco, los 'cómodos e irrespetuosos' vecinos que no pueden llegar hasta el lugar, porque se está haciendo el pavimento y hay calles cortadas, buscan otros sectores para deshacerse de la basura, sin medir las consecuencias y por sobre todas las cosas no tener consideración por los vecinos que viven en el lugar. Estos basurales pueden encontrarse por diferentes lugares, algunos de mayores dimensiones que otros, a pesar que hace unos meses atrás el municipio inauguró el nuevo basural. ¿Hasta cuándo el vecino que toma todos los recaudos con los residuos tiene que aguantar esto? Una respuesta que difícilmente pueda contestarse. Los perjuicios que pueden ocasionar estos lugares sin ningún tipo de control son muchos, las aguas de lluvia que lavan los residuos, muchos de ellos de carácter corrosivo y tóxico, generan líquidos que no sólo contaminan el suelo sino que también pueden afectar las napas subterráneas, además constituyen el alojamiento de plagas como roedores e insectos, que suelen comportarse como vectores de enfermedades. Los residuos producidos por todos nosotros deben ser tratados de una manera adecuada para que no contaminen el aire, el agua y el medio que nos rodea. Claro, que el cuidado del medio ambiente comienza desde casa, porque hay vecinos, que lejos de saber lo que significa la palabra convivencia, arrojan en los contendores basura suelta, sabiendo que el recolector no lleva lo que está suelto. Se sabe que los basurales a cielo abierto suelen ser focos infecciosos de muchas enfermedades que contraen a diario las personas que habitan en sus inmediaciones. Las estadísticas indican que el 19% de las enfermedades provienen de causas ligadas al medio ambiente. En la mayoría de los casos, los afectados se contagian a través del contacto con animales domésticos o roedores infectados. Muchos de los materiales que integran la basura, pueden ser reutilizados, es decir reciclados. También es cierto que muchos vecinos sin trabajo, con el sólo afán de ganarse un peso, van a los basurales a buscar cualquier cosa que se pueda vender. No solamente las personas de escasos recursos tiran la basura sin miramientos. Es habitúes encontrar coches modernos, que prácticamente sin detener la marcha sus conductores tiran sus basuras en otros barrios, como si éstos tuviesen la obligación de recibirla. Cambiar la mentalidad a ricos y pobres no será una tarea fácil. Modificar usos y costumbres pasa, en primer término, por respetar el espacio del otro. El basurero a cielo abierto es un tema que requiere tratamiento urgente por parte de las autoridades municipales, pero sin dudas debemos concientizarnos todos respecto de lo que significa tener un basural a cielo abierto, tirar la basura en cualquier lugar e invadir el espacio del otro, porque me imagino que el vecino que vive dentro de la primera y segunda circunvalación no le gustaría que 'los del campo', que viven afuera de la segunda circunvalación les traigan la basura delante de su casa. Para que el problema de residuos comience a solucionarse, tenemos que empezar por respetar al otro, para que éste nos respete.

Comentá la nota