Se trataría de la adquisición, hacia fines de 2006, de un nuevo programa operativo por el que se habría gastado nada menos que un millón de pesos, a una firma entrerriana, dejando de lado a decenas de empresas rafaelinas, sin concursos de precios y sin informar al grueso de los afiliados.
Y es así que también algunos que fueron otrora sus colaboradores o dependientes vayan perdiendo el miedo de contar algunas cosas, aunque prefieran conservar el anonimato por temor a represalias.
Lo que leerá a continuación por supuesto que es un tema menor respecto a la conformación ilegal de un entramado de empresas ocultas bajo la inocente apariencia gremial o de herramientas de la economía social, entre otras irregularidades, manipulaciones internas arbitrarias o presiones al poder político.
Una "pequeña" historia…
A fines del 2006, y sin consultar –otro ejemplo de ciega soberbia- a los dos empleados que se encargaban del desarrollo y mantenimiento del software interno de la empresa, los cabecillas de la Comisión Directiva decidieron, a puertas cerradas, que era hora de adquirir un nuevo sistema operativo.
Profundizando el cuestionable accionar, eligieron a una empresa de la ciudad de Paraná, habiendo varias decenas de firmas que desarrollan software en nuestra ciudad, recientemente agrupadas en una Cámara específica en el Centro Comercial e Industrial de la Región.
Esa elección, se llevó a cabo sin siquiera realizar un concurso de precios –va de suyo elemental en esta clase de inversiones - ni mucho menos le fue informada al grueso de los profesionales afiliados.
No se puede afirmar hasta aquí que haya existido algún "interés" particular relacionado a este otro procedimiento irregular, pero sí suma detalles sugestivos.
Esta vez desoyendo los consejos de quienes venían asesorándolos, ya sea en forma dependiente o no, siguieron adelante con la confirmación de una operación a todas luces desventajosa.
En efecto, quienes se comprometieron a dejar el sistema operativo funcionando en 6 meses, llevaron mas de tres años, y lo que demostraban en atractivos presentaciones de "powerpoint2", distaba mucho de generar al menos la emisión de una simple factura, estando lejos los objetivos propuestos de simplificar y mejorar el acceso por ejemplo, de los afiliados al Centro Asistencial, a los servicios.
Millonaria
La compra del software propiamente dicho a la empreaa foránea, los equipos, las constantes "sorpresas" que iban apareciendo como necesarias nuevas erogaciones, sumados a los viáticos, estadía en hoteles y comida que debieron costear durante años a personal técnico, elevó la suma de lo "invertido" en la friolera aproximada –y que puede superar- al millón de pesos.
Lo expuesto no hace más que confirmar la prepotencia y el desprecio por las formalidades más elementales a cumplir en respeto a los afiliados, por parte de quienes han manejado discrecionalmente sus recursos, la actual Comisión Directiva.
Otra diáfana muestra de la que deberán tomar tanto los galenos como los ciudadanos de buena fe de nuestra región, cuando los esgrimidos espíritus de "solidaridad" o "altruismo" son sustituídos por valores diametralmente opuestos. Por un lado, no se le dio la oportunidad, reiteramos a la gran cantidad de emprendimientos locales, y, por otro, esta "sabia" decisión, significó el cesanteo de las dos personas que venían desarrollando sus funciones durante años.
Sobre este último aspecto, nuestras directas y muy confiables fuentes aseguraron que el objetivo también se hubiese conseguido contratando a dos personas más a las ya existentes y que perdieron sus trabajos: ¿criterio solidario?. Respóndaselo usted mismo.
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