Amaya reivindicó a la obra pública como eje central de su gestión

Con un discurso que, según la oposición, careció de autocrítica y no hizo alusión a problemas medulares de la ciudad, como el de los vendedores ambulantes, el Intendente abrió un nuevo período de sesiones ordinarias del Concejo Capitalino.
El Jefe comunal resaltó los logros de su gestión y reiteró el concepto de “evolución”.

MENSAJE. Amaya destacó los logros de su gestión, fundamentalmente en materia de obras públicas.

Con un discurso que apuntó a exaltar cada uno de los logros de su gestión, fundamentalmente en materia de obras públicas y reiterando el concepto de "evolución" que había utilizado en la última campaña electoral para diferenciarse del alperovismo, el intendente capitalino, Domingo Amaya, inauguró ayer un nuevo período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante.

El Jefe comunal se sentó en el estrado aproximadamente a las 14.00, una hora y media más tarde de lo previsto (estaba previsto que llegue las 12.30), lo cual generó malestar entre algunos concejales, tanto oficialistas como opositores, e invitados especiales, entre ellos varios miembros del Ejecutivo provincial que se retiraron del recinto. El argumento con el que se justificó la tardanza fue que Amaya esperó a que finalice su largo discurso de más de tres horas la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (ver página 5) antes de dirigirse al Concejo. "Hoy creo que podemos darnos el permiso de soñar, creo que termina la etapa de ponernos al día y comienza la de construir la ciudad que soñamos. Siempre dijimos que no trabajábamos para las próximas elecciones, sino para las próximas generaciones", expresó Amaya en el inicio de su discurso.

En su mensaje, el Jefe comunal recordó los cuatro ejes que constituyen el objetivo de su gestión para los próximos años y que son lograr que la ciudad sea "socialmente inclusiva, urbanísticamente integrada, ambientalmente sustentable y económicamente productiva". "Hemos transformado a la ciudad dado solución a los problemas que nos acosaban u hemos dejado atrás las grandes fracturas urbanas disminuyendo sensiblemente las desigualdades", resaltó Amaya y dijo que "sin temor a equivocarnos, la obra pública ha generado una costura que unió lo urbano, lo social, lo ambiental y lo patrimonial".

Dijo que estas acciones se ven reflejadas "en los 300.000 ciudadanos incluidos a través de más de 2.000.000 metros cuadrados de pavimento realizados" y recordó que para interconectar la ciudad, "se construyeron 2.200 cuadras de pavimento, y 440 de cordón cuneta, puentes vehiculares y se repavimentaron el 90% de nuestras avenidas". A continuación, el Intendente detalló logros de la administración municipal como la integración de 188 barrios a la trama urbana con obras de infraestructura vial, la plantación de 70.000 árboles, el plan de semaforización y señalización vial, el saneamiento y entubamiento de canales y la reconversión del alumbrado público para ahorrar energía. "Nos propusimos hacer inclusión social en cada acción que realizamos", agregó en otro tramo de su mensaje.

Recuperación de La Costanera

Amaya hizo una mención especial al programa de recuperación de la Costanera del Río Salí, que demandará una inversión de aproximadamente 130 millones de pesos, que permitirá revalorizar la zona Este de la ciudad "incorporando un nuevo eje Norte-Sur que dinamizará el desarrollo de los cuatro municipios" que colindan con el río.

El Jefe Comunal explicó que el objetivo de hacer una ciudad económicamente productiva se refleja en la construcción de 1.800.000 metros cuadrados en casi 500 edificios en altura con inversión privada, que "muestran la confianza puesta por la sociedad en una gestión que garantiza desarrollo y crecimiento."

Por otro lado, Amaya ponderó la tarea del programa "El Municipio en los Barrios" que estuvo presente en más de cincuenta vecindarios y atendió "a 13.600 pacientes en las distintas especialidades medicas". También recordó que "Durante 2011 se dio inicio en el Municipio en los Barrios a la renovación de la Licencia Nacional de Conducir", y "entregó semillas para la construcción de 3260 huertas familiares", entre otros servicios. El Intendente también recordó que "nuestro Municipio fue uno de los primeros del país en implementar el nuevo sistema de emisión nacional de licencias de conducir" y anunció que en los próximos días se inaugurará "el nuevo edificio de la Dirección de Policía de Tránsito y la Vía Pública que permitirá ofrecer una mejor atención a los vecinos, y descentralizar servicios para descongestionar el área central".

Amaya afirmó que "los vecinos han visto que sus tributos se han reflejado en obras y servicios", y señaló que "el equilibrio financiero se consolidó durante el período 2011", y detalló que la recaudación durante el año pasado "fue siete veces mayor que en el año 2003". Además destacó la disminución en los índices de litigiosidad contra del municipio, detallando que "en el 2011 disminuyeron un 45% las demandas judiciales".

La “evolución” de Amaya

Al finalizar el balance, el titular del Departamento Ejecutivo municipal insistió con su concepto de evolución: "Los peronistas somos hombres de lucha. Hoy nuestro gobierno, el que comenzó Néstor Kirchner en 2003 y continúa Cristina Fernández, está ganando la lucha contra la pobreza y la desigualdad. En nuestra provincia con el gobierno de José Alperovich, podemos mostrar índices de desocupación pocas veces vistos en nuestro país. Ese es nuestro concepto de evolución, tomar los errores como una enseñanza y usarlos para mejorar", manifestó. A continuación, Amaya señaló que "somos humanos y estamos expuestos al error. Pero si pretendemos evolucionar, aprenderemos del error no sólo para no volver a cometerlo, también para que ese error nos transforme y nos mejore. La sociedad también evoluciona, hoy no volvería a votar a un genocida como lo hizo en el pasado. Eso es lo que nos hará grandes y lo más importante, actuar por amor", disparó, en clara alusión al recientemente fallecido Antonio Domingo Bussi.

Finalmente, y antes de expresar su agradecimiento a los gobiernos de Alperovich y de Cristina por la ayuda a su gestión, Amaya advirtió que esa "nueva lucha" del peronismo "tiene un enemigo muy poderoso: la codicia. El egoísmo, el individualismo y la codicia son los flagelos contra los que debemos luchar”, argumentó.

Según la oposición, el Intendente no mencionó los principales problemas de la ciudad

Ediles de la oposición cuestionaron la ausencia de autocrítica en el mensaje con el que el intendente Domingo Amaya inauguró ayer el período de sesiones ordinarias de 2012 del Concejo Deliberante capitalino.

Para el radical José Luis Avignone, "fue un discurso insulso, sin autocrítica, donde no tocó los problemas más urticantes que tiene la ciudad desde hace años y que podrían estar resueltos si él les hubiera puesto empeño. Este es el caso de los ambulantes que convirtieron el microcentro en un mercado Persia, el transporte ilegal y el problema que ocasiona la SAT con las rupturas de cañerías y las afloraciones de líquidos que convirtieron a la ciudad en una cloaca a cielo abierto", espetó.

Además, Avignone sostuvo que "siendo Amaya un incumplidor serial de las ordenanzas, que nunca contesta los informes que se elevan desde el Concejo Deliberante y ni siquiera envía al cuerpo el Boletín Municipal, no puede hablar sobre la necesidad de fortalecer la institucionalidad".

A su turno, el republicano Claudio Viña, consideró que el del Intendente "fue un discurso totalmente vacío de contenido y autocrítica, que dejó de lado todos los problemas actuales de la ciudad, como ser los vendedores ambulantes, el Mercado del Norte, la disposición final de la basura, la lucha contra el transporte ilegal y la implementación de tarjeta magnética. Son todos temas que afectan a la vida de los vecinos y que fueron dejados de lado", explicó. Viña opinó que "es preocupante ver a un gobernante tan satisfecho y vanidoso de su gestión, carente de toda autocrítica y por lo tanto sin ninguna intención de mejorar y superar lo que viene haciendo".

Por último, consideró que Amaya "fue totalmente soberbio e irrespetuoso hacia el final, cuando dijo que la ciudadanía nunca más va a volver a votar a un genocida, en alusión a Bussi, menospreciando la capacidad de la ciudadanía de elegir a quien le de la gana”.

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