Amaya pide más recursos para pagar sueldos hasta fin de año

Proyecto de ordenanza del jefe municipal. En la comisión de Hacienda del Concejo Deliberante, Viña cuestionó la millonaria cifra prevista para los gastos discrecionales durante 2011. Ironías de Costanzo.
La intendencia de la capital hizo gala de que en el proyecto de Presupuesto municipal 2011 habrá un incremento de apenas un 9,4% en relación con este año. Sin embargo, ese porcentaje que rige para el monto total tiene llamativas excepciones en el análisis individual de las partidas, lo cual generó la reacción de los ediles opositores.

El caso de la asignación de fondos para gastos discrecionales se convirtió en un asunto paradigmático, tal como ocurre cada vez que se analiza el proyecto en cuestión. A este punto se sumó otro elemento de discusión: el intendente, Domingo Amaya, envió ayer un pedido de ampliación presupuestaria para este año, por $ 8 millones, para el pago de sueldos (Ver "Las cifras...").

Ayer, a las 9.30 se reunió la comisión de Hacienda del Concejo. Pero los ediles no analizaron ninguno de los dos proyectos. Sólo se repartieron las copias del voluminoso proyecto de Presupuesto 2011, a la espera de que llegara el pedido de ampliación de partidas para este año.

Al final, la reunión pasó a un cuarto intermedio para hoy. Luego, alrededor de las 13, ingresó oficialmente el nuevo proyecto de la intendencia de ampliación presupuestaria del actual ejercicio.

Cuestionamientos

Dos ediles de la oposición integran la comisión de Hacienda: Claudio Viña (FR) y José Costanzo (Partido Autónomo), quienes comparten la profesión de contadores. Por separado, ambos criticaron el manejo de las finanzas.

"Me parece una desprolijidad absoluta que Amaya envíe el presupuesto 2011 y después mande una ampliación para este año. Me pregunto cómo pudo hacer el cálculo del año que viene si después envió un pedido de ampliación para este año", dijo Costanzo. "Le pido a Amaya que nos haga conocer a los contadores esta nueva metodología, que puede resultar revolucionaria para las ciencias contables", ironizó.

La polémica se potenció porque se trata del uso de los fondos públicos en un año clave para la reelección. Viña, precisamente, definió como "desorbitante" la cifra pautada para gastos discrecionales con $ 41 millones. "Es sospechoso que la partida 012, que permite erogaciones para gastos de cortesía y homenaje, actos, publicidad e imprenta, entre otros, se aumente en forma sideral en un año electoral, durante el cual Amaya será candidato a intendente", advirtió.

"La 012 -resaltó Viña- parece ser la debilidad de la administración amayista, ya que desde 2008 a 2011 sufrirá un incremento del 110%. En el mismo lapso, el presupuesto global sólo habrá subido el 60%. El uso de esos fondos sí deben ser justificados, pero para no quedar con saldo en ’rojo’, esas rendiciones van incluidas en la Cuenta de Inversión, que no se trata ni se pueden leer desde 2008", reclamó.

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