Se aprobó por unanimidad el Presupuesto municipal 2012, aunque hubo disidencias en particular de las bancadas opositoras. Se criticó el destino de los recursos y las asignaciones en las partidas.
La iniciativa contó con aval oficial y las objeciones opositoras sustentadas básicamente en las partidas discrecionales que manejará el Intendente Domingo Amaya, a lo que se sumaron las críticas que recayeron sobre la distribución de montos dinerarios entre las distintas reparticiones municipales dado el nivel de importancia que se privilegió en cada uno de los casos.
Vale recordar que el Presupuesto ingresó en el órgano deliberativo hacia octubre del año pasado, pero, de acuerdo a la excusa esgrimida por el justicialismo, la demora en el tratamiento de la principal ordenanza del ejido municipal se debió a los incrementos salariales otorgados al personal que presta funciones en el Municipio, lo que motivó una readecuación de los guarismos finales.
Así, el cálculo de gastos y recursos insumidos sufrió un ascenso en el orden del 17 por ciento en relación al proyecto original. Al respecto, el titular de la Comisión de Hacienda y Presupuesto, el peronista Ignacio Golobisky sostuvo que debe entenderse este Presupuesto como "equilibrado, realista y austero en comparación con el de otras ciudades con igual cantidad de habitantes e idéntico desarrollo demográfico. En Mar del Plata, por ejemplo, se cuenta con un Presupuesto de 2.200 millones de pesos, es decir, el doble del nuestro".
En esta línea, el edil indicó que "las cifras se reflejan de manera ajustada a las necesidades mínimas para afrontar los compromisos en el presente ejercicio", adujo Golobisky.
Si bien es cierto que desde las bancas refractarias al oficialismo se decidió acompañar a la iniciativa en la votación en general, al momento de hacer uso de la palabra, cada uno de los concejales opositores plantearon algunos reparos al respecto, por lo que propusieron una serie de cambios en la instancia del análisis en particular de la norma.
En tal sentido, la representante de la Coalición Cívica, Sandra Manzone, señaló que "esto no es un Presupuesto, sino la ejecución de un 50 por ciento del período ya transcurrido, por lo cual no es una norma oportuna. De seguir así, propongo que hagamos un Presupuesto semestral en lugar que sea anual", deslizó.
En sus manifestaciones contrarias a la pretensión del bloque justicialista en razón de esta ordenanza, Manzone aseveró que "ser confiable es la cualidad de la que carece este Presupuesto, ya que los cálculos no han sido adecuados de manera correcta". Consideró, paralelamente, que "no existen criterios analíticos para priorizar las obras públicas. No hay un detalle estratégico ni planificado de las obras a realizar", detalló la edil.
Por su parte, Claudio Viña (Fuerza Republicana) advirtió que las cifras aprobadas ya pueden haber sido gastadas proporcionalmente en virtud de lo avanzado del año, en tanto que cargó contra la decisión adoptada por el oficialismo en no avanzar en el tratamiento de la Cuenta de Inversión "por lo que no podemos saber si los Presupuestos de años anteriores fueron bien ejecutados".
Además, el republicano puso énfasis en las objeciones a la denominada Partida 012 (Bienes y Servicios No Personales) referidos a gastos que la Intendencia podrá encarar de manera discrecional. Dicho ítem llega, en esta ocasión, a los 59,9 millones de pesos, es decir que el Jefe Municipal se encuentra habilitado a manejar 4,9 millones mensualmente sin detallar el destino de esos dineros.
Viña también se mostró contrariado por la partida que refiere a Transferencias "que en sí se tratan de regalos, montos para realizar actividades que no retribuyen servicio ni bien concreto al municipio. Estas se tornaron asombrosamente abultadas, pasaron de 15,9 millones a 23,5 millones de pesos de un año a otro, hablamos de un 48% de diferencia". Además, el opositor remarcó que solamente el tres por ciento de los 18 millones de pesos consignados como Bienes de Capital se destina a Salud, Educación y Deportes.
Desde el radicalismo, José Luis Avignone aseguró que "tienen a la Cuenta de Inversión bajo siete llaves, por lo que mal podemos discernir sobre este Presupuesto, donde se privilegian reparticiones para disimular algunos gastos".
Quien saltó en defensa del instrumento económico elevado por el Departamento Ejecutivo Municipal, fue el amayista, Germán Alfaro, para quien el análisis del Presupuesto a esta altura del año "obedece a una decisión política para no tener un proyecto ficticio que signifique un dibujo de números, sino que debe acercarse a la realidad".
Inmediatamente, disparó contra la oposición al alegar que "les pido un poco de sinceridad, ustedes aprueban en general, pero no dijeron ningún tipo de acierto que tenga este Presupuesto. Votan como los radicales, o sea, 'ni'", disparó Alfaro. Finalmente, el proyecto fue avalado por el bloque del PJ en su totalidad, con los votos negativos de los concejales nombrados a los que se sumaron Roque Mendía y Roberto Ávila.




Comentá la nota