El concejal Avignone dijo que se achicó la pirámide de sueldos entre los funcionarios. Bellomío, secretario de Hacienda municipal, tiene en sus manos, desde abril, un informe sobre la actualización de haberes
Sin embargo, al final del encuentro, más de un funcionario quedó con la cabeza gacha, porque esperaban precisiones sobre una mejora salarial, asunto que consideran pendiente desde nada menos que desde 2006. En efecto, el último aumento que se otorgó desde el intendente para abajo, incluido los concejales, fue firmado mientras se jugaba el Mundial de Alemania.
La mayoría de los funcionarios todavía recuerda que aquella adhesión municipal al decreto del gobernador, José Alperovich, la firmó el presidente del Concejo Deliberante, Ramón Santiago Cano (PJ), que estaba a cargo interinamente de la intendencia, por una ausencia de Amaya.
Luego en 2007, el gobernador Alperovich decretó un adicional en los sueldos de los funcionarios (ministros, secretarios y demás categorías de la administración provincial) e invitó al municipio a hacer lo mismo. Pero, en este caso, el intendente Amaya nunca firmó la adhesión al pago de ese adicional.
La pirámide
Desde 2006 a la fecha ha pasado mucha agua bajo el "puente" de la intendencia y del Concejo Deliberante. Sobre ese tema, el edil José Luis Avignone (UCR) solicitó un dictamen al departamento de Asesoría Letrada del cuerpo, por lo que considera una mala liquidación de los sueldos.
Además, Avignone advirtió en la última sesión que este tema podría acarrear planteos judiciales contra la Municipalidad. Ayer, al ser consultado por LA GACETA insistió en que la falta de actualización de los haberes provocó un "achique" en la pirámide de sueldos entre el personal de categoría 18 y el resto de los funcionarios.
"Como concejales, tenemos más libertad para plantear el caso, que los funcionarios del gabinete o los directores de repartición", admitió Avignone. Por esa razón, se entiende el silencio de los funcionarios municipales.
También la comisión de Hacienda del Concejo Deliberante elaboró un informe en el que se planteó la necesidad de una mejora de haberes. El documento llegó a manos del secretario de Hacienda municipal, Silvio Bellomío, a fines de abril
En ese informe se determinó que la dieta del intendente debía elevarse a $ 7.659 por mes. Incluso, Amaya se había comprometido a avanzar en la actualización de los haberes. Sin embargo, al llegar a la sesión junto con la suba del cospel, la intendencia consideró que no era el momento de aprobarlo. Mientras los concejales estaban en el recinto recibieron la advertencia de que ese artículo iba a ser vetado. Luego, antes de la votación del Presupuesto 2010, el bloque de concejales oficialistas decidió retirar la cláusula del proyecto.
Para los más bajitos
En la reunión de ayer, ante sus colaboradores, el intendente Amaya sólo se limitó a explicar que se había ausentado de la provincia para evitar un pronunciamiento respecto de la suba del precio del cospel.
Luego, el jefe municipal dio instrucciones para que comience a organizarse la agenda de actividades oficiales por la celebración del "Día del Niño". Sorprendidos, los funcionarios escucharon cómo se distribuirán los festejos de los chicos, a cargo de la Municipalidad, pero nada oyeron de la suba de los haberes.
Al final, uno a uno fueron saliendo del salón con gestos de resignación y con el convencimiento de que una mejora salarial seguirá en lista de espera.




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