El plazo vence mañana, según la Ley 5.529. Viña, concejal bussista, advirtió que el año pasado nunca se trató el informe y pidió que, esta vez, el expediente llegue al recinto
El expediente en cuestión es tan relevante como el presupuesto, a partir de que esa documentación es la rendición de los gastos realizados sobre un total superior a los $ 560 millones. El último antecedente no es alentador, porque el año pasado nunca se analizó -en el recinto- la rendición de gastos de 2008.
Ante el silencio de los concejales y al no ser tratada por el cuerpo, la cuenta de inversión quedó aprobada de manera ficta, tal cual lo establece la Ley Orgánica de Municipalidades (5.529).
Las finanzas
Esta vez, el primero en advertir sobre la necesidad de que se analice la rendición de gastos de Amaya fue el concejal Claudio Viña (FR). "Estoy realmente muy preocupado por el curioso desapego por las formalidades contables y financieras puesta de manifiesto por el Ejecutivo municipal. Al olvido para declarar la emergencia económica del municipio -dijo Viña-, sancionado recién en mayo y sin que el Departamento Ejecutivo se percatara de que se puso en riesgo de embargo a todas las cuentas municipales, se suma el hecho -insistió- de que el municipio está funcionando sin su presupuesto 2010", afirmó.
"Espero ansioso la presentación de ese informe ya que el correspondiente a 2008, en un hecho inédito en la historia, no se trató, ni se leyó, ni se discutió, privándose así a los concejales y a los vecinos de conocer la legalidad, o no, en el manejo de los dineros públicos", resaltó Viña.
Además, en 2009 hubo una polémica en torno a la contadora general del municipio, Patricia Beltrán de Salido, que denunció haber sido víctima de presiones políticas (Ver "Un año..."). Una vez presentada la Cuenta de Inversión, los concejales tendrán tiempo hasta el 30 de noviembre para tratarla en el recinto.
"No estoy dispuesto a permitir que, este año, la Cuenta de Inversión sea un secreto de Estado. Por eso -dijo Viña-, presenté un proyecto para modificar la ordenanza 570/80, con el fin de modificar esa cláusula y obligar así al tratamiento explícito del informe contable más importante del municipio -insistió-, que al no estar sujeto al control de un Tribunal de Cuentas, merece revalorizar la tarea de control de la Contaduría General".

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