Amarró en White la fragata "Libertad"

El emblemático navío permanecerá en el muelle multipropósito hasta el jueves venidero y podrá visitarse entre las 14 y las 18.
Al principio se confundían con banderas y antes, incluso, con pequeños pájaros marinos parados sobre los postes del buque; eran guardiamarinas; hacían equilibrio, a 30 metros del agua, hipnotizando a los más de 200 familiares que aguardaron ayer en el puerto de Ingeniero White el amarre de la fragata "Libertad".

Permanecieron inmóviles durante los más de 20 minutos que duró el atraque del buque orgullo de la marina nacional al muelle multipropósito de Patagonia Norte, sin prestar atención a los nervios de quienes como Ramona, esperaban por alguien, por un hijo, en su caso, junto a su futura nuera. No lo veía a Diego y al final ahí estaba, al lado del cañón.

La fragata "Libertad" entró ayer a puerto a las doce y media del mediodía, escoltada por unas 20 lanchas y hasta por una moto de agua, y se quedará hasta el jueves 13 abierta al público bahiense.

La recibieron, como siempre, madres, novias, hijos y amigos urgando entre los marinos, de lejos todos tan parecidos, casi iguales en uniforme, mientras la banda de la Base Naval Puerto Belgrano tocaba marchas militares.

"Hace 5 meses que no veo a mi marido, es su primer viaje a bordo del buque y la verdad es que estamos muy ansiosas por tenerlo con nosotras". Tiene 30 años, su hija 6, y su ansiedad por volver a abrazarse al marino Claudio Teker, quedó escrita en una bandera de bienvenida que sostenían ambas.

En el buque, la ansiedad del reencuentro también era como una borrasca que alcanzaba a todos; oficiales experimentados, suboficiales y jóvenes estudiantes.

"Se extraña mucho, es demasiado tiempo sin vernos", decía el cabo principal Vicente Cabral, buscando cómo apurar el reencuentro del desembarco, convocado por su mujer que le tomaba fotos desde el muelle.

Dejó de hablar apenas la larga hilera de tripulantes comenzó a bajar y los abrazos y lágrimas ocuparon en el muelle el sitio de la espera, mientras el peluquero de la fragata, Walter Cariaga, debía quedarse de guardia, ver como sus compañeros eran recibidos y conformarse con reflexionar sobre lo lindo de los reencuentros.

"Tengo que esperar porque estoy de guardia, así que hasta dentro de unos minutos me voy a quedar arriba. Por suerte vi a mi familia en el puerto anterior, pero hoy se sumaron varios amigos al recibimiento, no los veo desde el 28 de mayo", dijo, aunque reconoció que ahora la distancia es menor. Se comunican por radio o por Facebook.

De los 300 tripulantes que llegaron a bordo, poco más de la mitad son de Bahía Blanca o Punta Alta, lo que hace que la de ayer sea la parada más emotiva del viaje.

Un buque que habla de la Argentina

La fragata permanecerá en la ciudad hasta el jueves venidero y podrá ser visitada desde las 14 a las 18.

"Esperamos que la gente pueda disfrutar de este buque emblema, por nuestra parte esperamos tener un contacto con mayor cantidad de gente, empresas y la ciudadanía en general", afirmó el capitán de navío Guillermo Tyburek.

El jueves 13 a las 10 horas el buque partirá hacia la ciudad de Montevideo, Uruguay, y luego culminará su viaje en el puerto de Buenos Aires.

Una historia emblemática

* Desde 1873, la Armada cuenta con buques escuela para la instrucción de sus marinos.

* Cuando la fragata "Presidente Sarmiento" salió de servicio, el Astillero Naval Río Santiago diseñó y construyó la fragata "Libertad", embarcación que fue botada el 30 de mayo de 1956 y desde 1963 navega alrededor del mundo.

* Ya cuenta con 800 mil millas recorridas y ha arribado a 500 puertos, de 60 países.

* Hasta el momento, 40 generaciones se han perfeccionado en la "Libertad" en las artes de la navegación y más de 10 mil marinos sintieron la fuerza del viento y el mar en sus cubiertas.

* Entre otros trofeos, obtuvo la "Gran Medalla", por una travesía totalmente a vela en 1966, cuando obtuvo el récord mundial para Grandes Veleros en el cruce del Atlántico Norte, entre Cabo Race (Canadá) y la línea imaginaria Dublin-Liverpool. Recorrió más de 2 mil millas en 8 días y medio.

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