El diputado nacional del Frente Peronista visitó DEMOCRACIA y llamó a trabajar en un armado político de unidad para derrotar al kirchnerismo. Pese a haber ocupado cargos en distintos gobiernos, se ufanó de no haber estado “nunca con los Kirchner”.
En diálogo con este diario, el legislador llamó a armar un frente de unidad para derrotar al kirchnerismo en las elecciones del año próximo, y aseguró que “si la presidenta Cristina Fernández obtiene más bancas en el Congreso, reformará la Constitución”.
Convergencia
Para Amadeo, en este momento la Argentina necesita la convergencia de todos aquellos actores políticos que pugnen por el cambio. “En todos los lugares que recorro, la gente me plantea sus angustias, como la inseguridad, la droga, el desempleo, el no poder ahorrar, la inflación”, afirmó.
Y añadió: “A la gente también le preocupa este nivel de crispación y de conflicto en la sociedad, que la Presidenta ha vuelto a instalar en una pelea con todo el mundo”.
Asimismo, el diputado señaló que “a muchos les preocupa el tema de la justicia independiente, tienen miedo porque la Justicia está politizada. Entonces, hay un amplio espectro de gente que quiere juntarse para poder cambiar esta realidad”.
“En Junín –aclaró- tengo una amistad de hace tiempo con Ricardo Petraglia, y además con el MID somos ‘primos’ en algún sentido, porque compartimos muchos ideales de crecimiento, de desarrollo, de integración; Perón-Frondizi fue uno de los hitos políticos. Y en otros lugares hablo con gente de otros partidos, pero que comparten nuestras expectativas”.
“Nunca estuve con los Kirchner”
Amadeo fue funcionario de casi todos los gobiernos en el último período democrático de la Argentina, menos de los Kirchner. Fue presidente del Banco Provincia cuando Antonio Cafiero era gobernador bonaerense; ministro de Desarrollo Social (1994-1998) durante la presidencia de Carlos Saúl Menem; y embajador argentino en los Estados Unidos durante la presidencia interina de Eduardo Duhalde. Pero nunca fue funcionario ni candidato del kirchnerismo.
“Lo conocí a (Néstor) Kirchner. Tuve mis diferencias con Duhalde cuando lo nombró. Yo era embajador en Estados Unidos, estaba allá negociando la deuda y conocía lo que había sido Santa Cruz, conocía el estilo autoritario de Kirchner”, explicó.
“Después de ser embajador en Norteamérica fui dos años jefe de Gabinete del MERCOSUR, en Montevideo. Cuando volví, un día Kirchner me mandó a llamar, me ofreció mantener el pasaporte diplomático y la posibilidad de una embajada. Le dije que no. Yo trabajo con la gente con la que me siento cómodo, soy un político con vocación técnica. Veía venir lo de los Kirchner, a mí no me gusta este estilo terriblemente autoritario, sobre todo no me gusta el modelo de división de la sociedad que ellos tienen en la cabeza. No me gusta lo que hizo Kirchner, en su momento, con los medios de prensa en Santa Cruz; no me gusta la reelección indefinida. Yo nunca estuve con los Kirchner, y en eso me puedo poner ‘mi medallita’”, afirmó.
Función pública
“Trabajé con Antonio Cafiero, lo hice en la fundación de la Renovación. El fue mi papá político. Después fui diputado y presidente de la Comisión de Educación, creando la Ley de Educación Superior, que rige hoy en la Argentina, que ha permitido el crecimiento de tantas universidades en el interior del país. También me he dedicado muchísimo al tema social, por lo tanto cuando Menem me ofreció el trabajo en un momento en que la pobreza estaba aumentando, sentí que tenía que hacer lo posible para frenar esa situación, por eso fui ministro de Desarrollo Social cuatro años”, recordó.
“También estuve en el Sedronar. El tema de la droga es un primo de la pobreza, por eso durante dos años luché contra la droga, y la Ley de Lavado de dinero la construí yo, la aprobaron apenas me fui. Yo no me arrepiento de haber trabajado en los temas sociales, tuve enormes diferencias con Cavallo, me peleaba regularmente, pero mi trabajo era intentar que la gente estuviera mejor. Eso es parte de mi historia”, dijo.
“Hay que dialogar”
“Hoy no hay una oposición. Hay una parte que ha venido manteniendo una actitud sistemática de oposición, que intenta cambiar algunas de las cosas que plantea el Gobierno. Nosotros tenemos un grupo de trabajo con los diputados Pinedo, Michetti, Bullrich, Bertol, entre otros, y estamos tratando de demostrar que se puede tener un trabajo conjunto. Pedimos el juicio político a Boudou, nos metimos en las cárceles para denunciar lo del Batallón Militante y lo conseguimos frenar. Fuimos a las escuelas para parar la invasión de La Cámpora. Nuestro objetivo es mostrarle al resto de los diputados de la oposición que se puede. Por eso me preocupa tanto cuando hay gente que dice: ‘mi límite es tal’. El otro día Hermes Binner, a quien respeto porque es una persona honesta y sana, dijo: ‘mezclarme con Macri sería como el agua y el aceite’, y yo creo que habría que dialogar, porque si uno no dialoga todo va peor. Yo ahora estoy intentando dialogar, para construir un frente en el 2013”.
“Está lleno de casos donde por arañar un cargo, se destruye todo lo construido. Para resolver este problema hay que mirar a largo plazo. Soy un optimista de la Argentina, creo que mi país y mi provincia dan para que podamos vivir felices y sin problemas, con producción y con trabajo para todos”, señaló.






Comentá la nota