Alvarado buscó siempre y se llevó un premio merecido en el final

Alvarado buscó siempre y se llevó un premio merecido en el final
Sin jugar bien, pero con la convicción de que los partidos de local se tienen que ganar, Alvarado obtuvo una agónica victoria ante Santamarina de Tandil por 2 a 0, por la sexta fecha de la Zona Sur del Torneo Argentino A.
Al conjunto de Noto le costó superar el planteo mezquino que puso la visita, pero con cambios ofensivos lo consiguió a los 44′ del segundo tiempo por intermedio del juvenil Brian Cortadi y lo sentenció a los 47′ Fabián Castillo. Tercera victoria en igual cantidad de presentaciones en el José María Minella para el “Torito” que se acomoda bien en la tabla y muestra credenciales de candidato. Al final, Noto cambió respecto al equipo que había parado en la semana y dejó a Gáspari en el banco y a Gigena dentro del campo, con un sistema 4-3-3 ofensivo, que podía desequilibrar el medio pero le daba mayor poder ofensivo. Por su parte, Coleoni dispuso un 4-4-2 cerrado,sin espacios, buscando llevarse un punto de Mar del Plata. Y el planteo de la visita ganó ampliamente en la primera mitad, en la que Alvarado apenas pudo inquietar con disparos desde afuera de Ezequiel Ceballos que encontraron bien parado a Daniel Bertoya, mientras que Santamarina atacaba con poca gente y casi lastima en una pelota detenida que alcanzó a despejar Suárez y terminó sacando Facundo Gómez. Ni siquiera la expulsión de Monay, a los 40′, pudo cambiar el desarrollo, ya que los tandilenses se reacomodaron y no sintieron el hombre de menos hasta el final de la etapa. Apenas comenzado el segundo tiempo, ingresó Juan Gáspari por Tello, Alvarado se quedó con línea de tres y el ex Santamarina tenía que ser el encargado de abrir el partido desbordando por el sector derecho. Y las trepadas de una del jugador que volvió a vestir la camiseta del “torito” tras cumplir la suspensión que debía de la temporada pasada, le dio las mejores ocasiones para abrir el marcador. Ahora sí, Alvarado era más. El conjunto de Noto fue protagonista absoluta, sin muchas ideas, pero siendo el único que quería ir por la victoria, equivocando caminos, repitiéndose en pelotazos para los delanteros bien custodiados por la defensa cerrada, pero con mucha enjundia y el convencimiento de que los tres puntos se tenían que quedar en casa. Una y otra vez chocó con Bertoya, el interminable arquero que siempre es figura con los equipos marplatenses. Facundo Gómez lo tuvo de cabeza y no pudo, Gigena hizo lucir al “uno” y Castillo perdió dos mano a mano con el ex Aldosivi que se encaminaba a ser la figura del juego. Así como los jugadores estaban seguros que el punto no servía y que había que ganar, también lo estaba el técnico que se la jugó, puso a Brian Cortadi por Colaneri, se quedó con dos defensores naturales y todos a la carga. Vaya si le dio resultado tanta ambición, que a los 44′, un desborde de Gáspari (clave desde su ingreso) terminó en una serie de rebotes dentro del área que encontró al juvenil de apellido histórico para el club, no se puso nervioso y logró vencer a Bertoya, para desatar la locura de las más de cinco mil personas que le dieron un gran marco al José María Minella. Por primera vez en el partido, Santamarina salió decidido a ir en busca del arco de Aldo Suárez pero ya era tarde. Alvarado se reagrupó y despejó el último pelotazo que cayó, Castillo que había jugado 90 minutos no lo sintió, corrió como si el partido recién hubiera empezado, desairó al arquero afuera del área y tocó con clase al fondo del arco para el desahogo, la tranquilidad y el premio merecido para el único que buscó, el único que intentó, el que quiso ganar. Castigo para los tandilenses, que vinieron a hacer un planteo mezquino, se conformaron con el cero y, como pasa casi siempre cuando eso sucede, se quedaron con las manos vacías. FÚTBOL. Sin jugar bien, pero con la convicción de que los partidos de local se tienen que ganar, Alvarado obtuvo una agónica victoria ante Santamarina de Tandil por 2 a 0, por la sexta fecha de la Zona Sur del Torneo Argentino A. Al conjunto de Noto le costó superar el planteo mezquino que puso la visita, pero con cambios ofensivos lo consiguió a los 44′ del segundo tiempo por intermedio del juvenil Brian Cortadi y lo sentenció a los 47′ Fabián Castillo. Tercera victoria en igual cantidad de presentaciones en el José María Minella para el “Torito” que se acomoda bien en la tabla y muestra credenciales de candidato. Al final, Noto cambió respecto al equipo que había parado en la semana y dejó a Gáspari en el banco y a Gigena dentro del campo, con un sistema 4-3-3 ofensivo, que podía desequilibrar el medio pero le daba mayor poder ofensivo. Por su parte, Coleoni dispuso un 4-4-2 cerrado,sin espacios, buscando llevarse un punto de Mar del Plata. Y el planteo de la visita ganó ampliamente en la primera mitad, en la que Alvarado apenas pudo inquietar con disparos desde afuera de Ezequiel Ceballos que encontraron bien parado a Daniel Bertoya, mientras que Santamarina atacaba con poca gente y casi lastima en una pelota detenida que alcanzó a despejar Suárez y terminó sacando Facundo Gómez. Ni siquiera la expulsión de Monay, a los 40′, pudo cambiar el desarrollo, ya que los tandilenses se reacomodaron y no sintieron el hombre de menos hasta el final de la etapa. Apenas comenzado el segundo tiempo, ingresó Juan Gáspari por Tello, Alvarado se quedó con línea de tres y el ex Santamarina tenía que ser el encargado de abrir el partido desbordando por el sector derecho. Y las trepadas de una del jugador que volvió a vestir la camiseta del “torito” tras cumplir la suspensión que debía de la temporada pasada, le dio las mejores ocasiones para abrir el marcador. Ahora sí, Alvarado era más. El conjunto de Noto fue protagonista absoluta, sin muchas ideas, pero siendo el único que quería ir por la victoria, equivocando caminos, repitiéndose en pelotazos para los delanteros bien custodiados por la defensa cerrada, pero con mucha enjundia y el convencimiento de que los tres puntos se tenían que quedar en casa. Una y otra vez chocó con Bertoya, el interminable arquero que siempre es figura con los equipos marplatenses. Facundo Gómez lo tuvo de cabeza y no pudo, Gigena hizo lucir al “uno” y Castillo perdió dos mano a mano con el ex Aldosivi que se encaminaba a ser la figura del juego. Así como los jugadores estaban seguros que el punto no servía y que había que ganar, también lo estaba el técnico que se la jugó, puso a Brian Cortadi por Colaneri, se quedó con dos defensores naturales y todos a la carga. Vaya si le dio resultado tanta ambición, que a los 44′, un desborde de Gáspari (clave desde su ingreso) terminó en una serie de rebotes dentro del área que encontró al juvenil de apellido histórico para el club, no se puso nervioso y logró vencer a Bertoya, para desatar la locura de las más de cinco mil personas que le dieron un gran marco al José María Minella. Por primera vez en el partido, Santamarina salió decidido a ir en busca del arco de Aldo Suárez pero ya era tarde. Alvarado se reagrupó y despejó el último pelotazo que cayó, Castillo que había jugado 90 minutos no lo sintió, corrió como si el partido recién hubiera empezado, desairó al arquero afuera del área y tocó con clase al fondo del arco para el desahogo, la tranquilidad y el premio merecido para el único que buscó, el único que intentó, el que quiso ganar. Castigo para los tandilenses, que vinieron a hacer un planteo mezquino, se conformaron con el cero y, como pasa casi siempre cuando eso sucede, se quedaron con las manos vacías.

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