Los maestros también son blanco de la delincuencia. Los colegios más complicados son aquellos ubicados en los alrededores de barrios de emergencia o zonas marginales. "Muchos docentes están angustiados, sufren porque aman su trabajo, pero saben que corren riesgos", dice el licenciado Roberto Locles.
El licenciado Roberto Locles, de la Asociación Argentina de Criminalistas viene realizando, desde hace varios años, estudios estadísticos en instituciones educativas de la zona metropolitana. "La situación es delicada. En zonas calientes, alrededor del 40% de los alumnos admitió haber sufrido robos o algún tipo de victimización delictiva en los últimos años. Creemos que es más alta la cifra, pero muchos no hablan por miedo a represalias de las pandillas que operan en cada zona", dijo el experto.
De acuerdo al trabajo, los colegios más complicados son aquellos ubicados en los alrededores de barrios de emergencia o zonas marginales. "Muchos docentes están angustiados, sufren porque aman su trabajo, pero saben que corren riesgos. No se trata de estigmatizar estos barrios, pero es verdadero que allí no hay políticas de seguridad efectivas, y tampoco sociales integrales. En las entrevistas, sólo el 10% de los maestros admitió robos, pero el porcentaje igual es alto en relación a épocas pasadas", dijo Locles.
Acerca del tema, el docente José Bradford, delegado de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) de la Ciudad de Buenos Aires, comentó "que en noviembre del año pasado se realizó un pedido a las autoridades, con marchas de las que participaron docentes, padres y vecinos de escuelas de la zona sur, y se logró que el tema comience a ser debatido".
"No pedimos mano dura, ni nada parecido. Se necesita mayor asistencia social y, por supuesto, mejores medidas de prevención. Se puede hacer mucho. En este caso el problema fue con cuatro escuelas linderas a la villa 1-11-14 en Pompeya. Tuvimos avances positivos", dijo Bradford, agregando que "estamos pidiendo que se declare en la ciudad la emergencia educativa, porque las condiciones en las escuelas para los docentes y alumnos es lamentable".
Fuentes de la Policía Federal comentaron, sobre el reclamo de seguridad en las escuelas porteñas, que "hay zonas de la ciudad donde esta modalidad es más acentuada, pero hay que decir que en muchos focos de conflicto estuvimos trabajando y se lograron excelentes resultados". También se indicó que "cada comisaría desarrolla mecanismos preventivos, de acuerdo a las características propias del barrio".
"Nadie está exento"
Desde SUTEBA, gremio docente de la provincia de Buenos Aires, la secretaria de Derechos Humanos, Patricia Romero Díaz, explicó que la situación de inseguridad "es la misma para todos los actores de la sociedad, y los docentes o alumnos no están exentos de padecer hechos de este tipo", precisando que "el único remedio es la mayor presencia del Estado donde más se lo necesita".
"Políticas públicas que destruyeron el país, iniciadas con el gobierno militar de 1976 y profundizadas en los 90, llevaron a esta realidad de familias excluídas y bajo condiciones de extrema vulnerabilidad. Nunca vamos a exigir que se reprima con violencia, porque los chicos que se vuelcan al delito son las primeras víctimas. La mayoría de los docentes trabaja para revertir esta situación, en conjunto con los padres y la comunidad. Hay avances maravillosos, que no tienen mucha difusión pero ocurren", dijo Romero Díaz.
En provincia también la policía trabaja con intensidad para proteger las escuelas. "Trabajamos muchísimo con los corredores escolares y los patrullajes focalizados. En mi caso, en Lanús, Avellaneda y Lomas de Zamora, llevamos adelante estrategias en conjunto con foros, escuelas y grupos de padres. Los resultados son buenos. Lo que estamos observando con preocupación es un incremento en la cantidad de chicos que concurren a clases armados o protagonizan disputas a golpes, para lo que estamos generando medidas preventivas", dijo el comisario mayor Guillermo Brito.
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