Según datos del Ministerio de Educación de la provincia, el período de educación secundaria es el estadio más problemático. Así lo reflejan las estadísticas que señalan que el secundario concentra el mayor abandono educativo, llegando a un 40 por ciento en Tierra del Fuego. De esta manera, uno de cada tres estudiantes fueguinos no termina ese nivel en tiempo y forma.
Los núcleos de fuerte inclusión educativa en las trayectorias escolares muestran que en la primaria la deserción es del cero por ciento.
Mientras tanto, en el último año del secundario la tasa de abandono trepa al 15 por ciento, y se ubica aún más arriba en el Polimodal.
«La secundaria por mucho tiempo no fue obligatoria, tenemos más chicos dentro de la secundaria, una mayor tasa de escolarización», fue la primera explicación de la ministra Sandra Molina ante un índice del 43% de irregularidad escolar en el nivel secundario.
En este sentido, destacó el crecimiento de la matrícula general en un 23% del año 2003 al 2010, en la que el nivel primario sólo aumentó en un 5,1% en ese lapso, por lo que la mayor expansión se da en el nivel secundario.
«Ahora la secundaria es obligatoria en los seis años del nivel, hay razones para pensar que ese número aumenta y que no tiene solamente que ver con la dificultad del proceso sino del proceso histórico, nace como una escuela pensada para pocos, una elite, y a medida que avanzamos en el tiempo fuimos aumentando la cantidad de jóvenes que participan del sistema», agregó Molina.
Allí marcó la incidencia además de «los problemas sociales» que «vienen con nuestros alumnos y trabajamos con distintos programas para mejorar esa condición, todos los colegios están con un programa de mejora institucional, esos planes generan espacios o trayectos formativos que mejoran sobre los índices de sobre edad y repitencia, fuertemente desde el 2010; los procesos educativos son lentos, uno inicia una acción y posiblemente ahora no veamos los resultados sino dentro de varios años», indicó.
En ese sentido enumeró los Programas Fines 1 y 2 y programas de alfabetización, «con el objeto de que entren en la escuela y transiten en el tiempo que corresponde».
Indices alentadores
En el nivel primario Molina destacó el 100% de escolaridad, cuestión que también en los últimos dos años se logró dar en el nivel inicial; «con las salas de 4 y 5 años ya logramos contener la totalidad de la demanda».
Aseguran, desde el Ministerio de Educación, que el índice de repitencia en el nivel primario es muy bajo, en el orden del 3,6%, por lo que la tasa de analfabetismo es del 0,7% desde el 2001, por debajo de la media nacional.

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