Alumnos encarcelados finalizaron el ciclo lectivo

Estudiantes en contexto de encierro culminaron ayer su ciclo lectivo. Con un promedio de 9,69, una interna del Pelletier tomó la bandera de la mano de Javier Pozzer, conocido por participar en programa de la TV nacional.

En un emotivo acto, los internos recibieron sus títulos de escolaridad primaria y secundaria.

El sol golpeaba el patio interno del Penal Nº 1 donde autoridades educativas, familiares e internos observaban el acto de egresados. Las rejas que triplicaban la altura de un hombre, rodeaban el espacio abierto, separando el acceso y el sector de los pabellones. Detrás, un numeroso grupo de presidiarios contemplaban la escena, curiosos, quizás, porque se repite sólo una vez al año.

Bajo la sombra de una galería del patio del ala Sur, vestidos de camisa, pantalón, pollera y corbata, la mayoría, otros con ojotas y zapatillas, los estudiantes de los niveles primario y secundario recibieron sus diplomas por haber finalizado una etapa importante de su escolaridad. El acto nucleó a los alumnos del Cens Nº 10 y la Escuela Especial Nº 5, así como a los del programa de Terminalidad Fines. Para muchos significó una segunda oportunidad para una vida que se abre con nuevos horizontes.

Hace aproximadamente 60 años que la primaria se introdujo en las cárceles de Corrientes. Desde el 2000 comenzó a funcionar la secundaria a través del Cens Nº 10, que en su génesis funcionaba en el Cens Nº 5. Hoy la educación llegó a todas las instituciones penales de la provincia. Unos 659 internos participan de los distintos programas y niveles educativos que dependen de la Provincia y desde este año, una ley nacional dictó la obligatoriedad del servicio educativo.

Del Cens Nº 10 los alumnos egresaron con la especialidad de perito mercantil y administración. El portador de la bandera de ceremonia fue Javier Pozzer con un promedio que supera 8,50 su nombre tomó fama al tocar con su guitarra y cantar “La Felicidad” en el programa de televisión Sábado Bus. Pero ayer, también fue reconocido por su asistencia perfecta.

Con 40 años y más de seis cumpliendo pena, el destacado estudiante no deja de soñar. “Si Dios quiere en 1 año y medio estaré afuera y quiero aprovechar el tiempo que me queda para estudiar peluquería. Con ese oficio voy a juntar plata para pagarme mis estudios de Enfermería”, contó a El Litoral.

Oriundo de Goya, desde 1988 vive en Corrientes. Su mamá, Italia, fue la encargada de entregarle su título secundario. “Es mi cimiento, es la mujer que me da las ganas de salir adelante”, confesó. Y como mensaje a sus compañeros destacó que “a veces uno comete delitos por ignorancia pero que después se puede salir. El Estado nos provee de recursos. Hay que aprovechar que tenemos una educación pública. Está en uno decidir si lo toma o no. La Justicia no sólo me castigó, sino que también está para ayudarme”.

Javier entregó la bandera a María de los Angeles del Instituto Pelletier. Con 24 años, comentó a este diario que desea continuar estudiando en un nivel superior. Aplicadísima, su promedio brilla con un 9,69, siendo Matemáticas y Contabilidad sus materias de preferencia.

Libertad primaria

Darío es uno de los 13 alumnos que recibió su certificado por terminar la primaria. Oriundo de Buenos Aires, vivió un tiempo en Bella Vista. “Ahí cometí una tontería y me trasladaron acá”, contó el joven padre de una nena, a quien, según reveló busca brindarle un buen futuro. El alumno, además, preside una iglesia evangelista en el interior de la cárcel, según informó a este medio. Unos 23 presidiarios integran la comunidad religiosa que intenta “recuperar la fe a través de la palabra de Dios”.

Como él otros cuatro compañeros de la Escuela Especial Nº 5 recibieron ayer sus títulos. Otros siete, si bien completaron sus estudios no participaron del acto porque ya gozan de libertad ambulatoria. A esta situación se refirió el director de la institución Saúl Meza. “Cada vez que entran a un aula tienen la posibilidad de la libertad. No es porque eso es lo que la sociedad espera de ustedes, sino porque afuera hay una familia esperando”.

Sueño de una profesión

“Es una decisión política de este Gobierno implementar un espacio para la educación permanente de jóvenes y adultos. La educación que es un derecho que el Estado no les dio en su tiempo”, expresó la coordinadora de las Modalidades de Epja y ECE, Sonnia Millan, quien anunció que están en conversaciones para incorporar ofertas educativas terciarias y universitarias.

Durante el acto, además, se dio a conocer la creación del Centro de Formación Profesional Nº 5. Allí, unos 30 alumnos aprenderán diferentes oficios, entre ellos soldadura, electricidad, informática, carpintería, reparación de PC. Las internas del Pelletier contarán con la posibilidad de un curso de operadoras de máquinas industriales, según contó su flamante rectora, Margarita Obregón.

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