Ante la compleja situación que atraviesa el municipio de Aluminé para garantizar el servicio de agua en la localidad, el intendente Andrés Méndez se reunió ayer en la capital con Víctor Marecos, presidente del EPAS, y Guillermo Gesualdo, subsecretario provincial de Servicios Públicos.
“La idea inicial era procurar transferir el servicio. Pero desde el EPAS nos dijeron que no están en condiciones operativas ni presupuestarias para afrontarlo. Por eso acordamos poner en marcha un plan de gestión de agua y saneamiento que firmaremos el martes que viene”, indicó Méndez.
Según lo acordado, el organismo provincial asistirá en forma técnica y con equipos al municipio además de nombrar un coordinador técnico, con residencia permanente en Aluminé. “También contaremos con un plan de gestión que nos permita diagnosticar e intervenir en la mejora del servicio”, agregó.
De esta forma, el Municipio y el EPAS acordaron esta postura ante los problemas que sufre actualmente la localidad. El intendente llegó a la capital con el mandato de transferir el servicio al organismo provincial luego que se decretara la “emergencia hídrica” en esa localidad. Ayer la situación mejoró en la localidad y el servicio se restableció casi en un 90 por ciento. “Estamos bombeando 100 metros cúbicos por hora cuando necesitaríamos 180. Pero de a poco se va regularizando”, dijo Méndez. El sistema se restableció en la noche del martes, pero debido a la capacidad de bombeo demoró el regreso del servicio en los domicilios. En este contexto, ayer no hubo clases en los establecimientos educativos de la localidad. “Estamos iniciando una etapa de limpieza de tanques y de adecuación de las escuelas. Se bombeó mucho barro y hay mucho sedimento en la distribución de los tanques, y esto afectó la actividad en las escuelas”, dijo Méndez.

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