Alto Paraná inició ajuste con el despido de 30 trabajadores

Aureliano Sánchez, titular del sindicato de la madera de la zona, denunció que la empresa apela sistemáticamente al despido para recortar el costo en personal. Afirmó que la empresa chilena cesantea trabajadores para evitar el pago de antigüedad.
La empresa chilena Alto Paraná, responsable en 2010 por el cierre del aserradero de Puerto Bosetti, lugar en el que trabajaban más de 200 misioneros, volvió a utilizar a su personal como variable de ajuste para enfrentar el mal momento por el que atraviesa el sector y despidió a 30 trabajadores.

Lo confirmó Aureliano Sánchez, secretario general del Sindicato Obrero de la Industria Maderera de Eldorado (Soime), quien explicó que no se trata una medida extraordinaria, ya que la mencionada empresa aplica cesantías de manera regular para reducir su gasto de personal y en definitiva, aumentar sus millonarias ganancias.

Esta empresa “siempre despide y toma personal, para no generar antigüedad”. El gremialista indicó que “es una política de la empresa, es permanente, no es por una situación de crisis. Alto Paraná produce altas y bajas permanentes, los echan y los contratan nuevamente. La gente rota continuamente”.

Sánchez agregó que “esto es negativo para los trabajadores porque no hay una seguridad laboral para el trabajador, psicológicamente lo perjudica porque no tiene ninguna garantía laboral”.

También dijo que existe preocupación por la caída de demanda interna de la madera, por lo que se reunirán el lunes con sectores empresarios. “El trabajador siempre es la variable de ajuste de la empresa para achicar costos de producción”, indicó al respecto Sánchez.

Alto Paraná es la misma empresa que en 2010 cerró un aserradero en Puerto Bosetti, medida que puso en vilo a más de 200 operarios.

La empresa chilena, la mayor terrateniente de la provincia, se había comprometido a reconvertir la planta para que cumpla una nueva función y a reubicar allí a los trabajadores en la zona. La empresa no cumplió con su promesa y la mayoría de los empleados fueron empujados a acogerse un retiro voluntario. A muchos se los puede ver comandando un taxi, atendiendo comercios o directamente desempleados.

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