Se hace cargo de un municipio con fuerte déficit y con minoría en el Concejo Deliberante
abre comillasEl nuevo intendente deberá gobernar con un Concejo Deliberante en el que está en franca minoría presidido por una edil del justicialismocierra comillas
Altieri, un dirigente histórico del vecinalismo que gobernó el municipio por varios períodos, fue electo en los comicios del 28 de marzo convocados por la Provincia para elegir un intendente que se haga cargo de los destinos del Ejecutivo comunal hasta diciembre de 2011.
Producto de una serie de denuncias que llegaron a la Justicia, el Concejo Deliberante dispuso la destitución de Porretti, apenas unos meses después de que iniciara su período como jefe comunal. En su reemplazo asumió Rafael De Vito, que hoy traspasará el mando a Altieri.
Porretti fue desplazado del cargo luego de que una comisión investigadora lo encontrara responsable de diversas irregularidades administrativas en su corta gestión. Además, el ex intendente y actual concejal, sigue involucrado en una causa por el presunto pedido de coimas a empresarios de la noche.
Como el jefe comunal destituido no había completado la mitad del mandato, la Provincia llamó a elecciones que arrojaron como resultado el triunfo de Altieri, que de esta forma volverá a gobernar los destinos de Pinamar.
DIFICULTADES
La vuelta de Altieri al municipio no estará exenta de dificultades tanto de índole política como financiera.
En primera instancia, el nuevo intendente deberá gobernar con un Concejo Deliberante en el que está en franca minoría y presidido, paradójicamente, por quien derrotó en las urnas para acceder a la intendencia: la peronista Roxana Di Pascuale.
Con apenas dos ediles propios, Altieri deberá además lidiar con un bloque radical cuya actora principal es Mercedes Taurizano, también derrotada por el nuevo intendente en los comicios de marzo.
Incluso, en las últimas semanas buscó, sin éxito, colocar un concejal de su confianza en la presidencia del Concejo, lo que fue rechazado por los ediles opositores.
Pero, como se dijo, no será el político el único factor condicionante de la gestión que se iniciará hoy. De acuerdo a diversas estimaciones, la comuna de Pinamar afronta un déficit cercano a los 9 millones de pesos. Y además, tendrá que hacerse cargo de un reescalafonamiento del personal que acaba de disponer De Vito.
En medio de ese panorama, Altieri ya entabló contactos con funcionarios de los gobiernos nacional y bonaerense en busca de respaldo para concretar diversas obras. El gobernador Daniel Scioli, cabe acotar, fue uno de los principales apoyos del intendente electo.



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