Hubo largas colas para esperar, el sistema colapsó y se generó un malestar generalizado • A pesar que aún no se conocen totalmente los beneficios, la gente entró en una psicosis • Esperan que se normalice esta semana.
Largas colas en los puestos de expendio de la SUBE fueron la imagen repetida. En el caso de nuestra ciudad, el Correo Argentino –único lugar hasta el momento donde se puede conseguir – se colapsó. Las colas comenzaban muy temprano y se extendían hasta pasado el horario de atención habitual. Esto hizo que se estableciera un horario de atención, que a fin de cuentas no podía terminar de respetarse.
A la gran asistencia de las personas se sumó el colapso del sistema provocado por la alta demanda en todas las sedes. En ocasiones, la gente seguía esperando en otras se iba insultando a cuanto trabajador del lugar se le cruzara y regresaba en otro horario. El enojo se acrecentaba cuando de la mañana hacia la tarde el cartel de “No hay sistema” aparecía en la puerta.
Trámite y demoras
El trámite en sí era rápido: se completa una planilla e inmediatamente entregan el plástico. Pero, ante la demanda, se entregaban las planillas, se pedía que las devuelvan con los datos completos, luego se cargaban los datos al sistema y finalmente se entregaba la tarjeta.
La razón por la cual los ciudadanos se vuelcan desesperados en búsqueda de la tarjeta es que, a partir del 10 de febrero, quienes no utilicen ese medio de pago en colectivos, trenes y subtes, sufrirán una actualización del valor del boleto por la quita del subsidio.
Desde el Gobierno Nacional explicaron que ello se decidió para que el subsidio “llegue” a quienes más lo necesitan, que este paso es fundamental para personalizar los subsidios y que ya no sean las empresas concesionarias los principales beneficiarios. Pero una importante cantidad de ciudadanos, pasajeros o no, corrieron a sacar la tarjeta.
Lo curioso es que ya se expedía anteriormente, y se seguirá expendiendo posteriormente al 10 de febrero.
Por otro lado, todavía se desconoce cuánto valdrá el boleto sin el subsidio. Por lo tanto quienes viajan en 57 o en el servicio del MOM aún no sabrían a ciencia cierta qué cantidad de beneficio traería esta tarjeta. Aún así, usuarios o no, nadie quiere perderse de tener un boleto subsidiado.
Finalmente, vale el cuestionamiento: Si sacar la tarjeta tiene estas demoras por el colapso del sistema ante la gran demanda ¿Qué pasará con la carga de dinero en la misma? En nuestra ciudad, al menos, solo se encuentran dos lugares habilitados para hacer la carga: el correo y el kiosco de 29 y 18. Esta, podría ser una complicación con la que los vecinos se encuentren en los próximos días.
Los más optimistas esperan que a partir de esta semana la psicosis comience a disminuir y se regularice la situación.
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