Las bolsas respondieron con una importante suba ante el anuncio. La quita fue de 107 mil millones de euros. Grecia recibirá otros 130 mil millones y así evitará la bancarrota.
Grecia concluyó ayer la mayor reestructuración de deuda soberana de la historia, al lograr que la gran mayoría de los inversores privados aceptaran el canje de bonos, que en la práctica supone una condonación de 107 mil millones de euros y un requisito para que la UE apruebe el nuevo crédito de 130 mil millones que evite la bancarrota del país.
Un funcionario del Ministerio griego de Finanzas dijo a dpa que “se superó el 75% y la cuenta sigue ascendiendo”, convencido de que incluso se podría llegar a contar con el acuerdo del 80% de los titulares privados en el marco de la propuesta de quita de deuda helena. Los datos oficiales serán difundidos en la tarde de hoy.
Los propios medios locales aseguraron ayer que el plan contaba con el 90% de respaldo entre los tenedores de bonos, que tienen en su poder títulos por 195 mil millones de euros. Y el diario Financial Times publicó en su versión online, citando fuentes del gobierno griego, la adhesión de acreedores privados al canje de deuda se acercaba al 80 por ciento. Otro periódico, The Wall Street Journal, adelantó que las nuevas obligaciones de Estado, que remplazarán a los bonos griegos existentes con un sustancial “corte” en su valor aún no nacieron pero ya están teniendo cotización en el mercado, ante el éxito del “swap” (canje de deuda). Los bancos internacionales, reveló el diario, crearon una suerte de “mercado gris” (no oficial) para intercambiar esos títulos. Fuentes de la “plaza bancaria” confesaron que entidades como UBS o Seaport Securities empezaron a dar cotización a las nuevas obligaciones de Atenas desde hace días. El optimismo por la buena marcha de la quita se dejó sentir también por las ganancias en las principales bolsas europeas, que en el caso de la de Atenas supuso un alza del 3,18 por ciento.
La quita, oficialmente llamada PSI (Participación del Sector Privado) es parte del plan del Eurogrupo y el FMI para reducir el nivel de la deuda griega del país desde el actual 165% del PBI a un más sostenible 120,5% en 2020.
“Grecia, con el apoyo de sus socios europeos, ha desarrollado un contexto apropiado, con grandes incentivos para el canje de bonos. Por ello espero la máxima participación, que será muy importante para la recuperación de nuestra economía”, dijo el primer ministro griego, Lucas Papademos, en un discurso antes del inicio del Consejo de Ministros extraordinario de ayer. Se refería al hecho de que buena parte del nuevo préstamo de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) por valor de 130 mil millones –condicionado a que se produzca la quita– servirá precisamente para financiar la PSI a través de incentivos y recapitalizaciones bancarias
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