Alpesca, otra vez en la escena por un conflicto

Esta vez fue el turno de los marineros afiliados al SOMU que durante la mañana de ayer iniciaron un paro en las flotas fresqueras y congeladora, al tiempo que se manifestaron en el ingreso a la planta fabril en el parque pesquero de Puerto Madryn.
El origen de la demanda sindical fue la acumulación de deuda salarial y la falta de pago de toda la marea, como así también la demora en la acreditación del medio aguinaldo.

Los marineros de Alpesca decidieron ir a las medidas de acción directa luego que no obtuvieran respuesta a cada una de sus demandas a lo largo de varias semanas. El tema fue planteado ante la Subsecretaría de Trabajo, donde se notificó del inicio de medidas, declarando el conflicto.

Las reuniones entre el sindicato de la marinería y la empresa se llevó a cabo desde la mañana hasta la tarde, aunque finalmente, hubo un preacuerdo a última hora que permitió descomprimir la situación que paralizaba a todos los barcos que la empresa tenía en el muelle de Puerto Madryn.

Según trascendió, la huelga quedó técnicamente suspendida, mientras se da cumplimiento a las acreditaciones de las mareas impagas y también si se paga el medio aguinaldo, pero todo dependerá de que efectivamente la promesa empresarial se traduzca en la acreditación del dinero en las cuentas sueldos de los trabajadores.

Los hechos se repiten y este conflicto con los marineros, es otro de los tantos que se han disparado en torno a la principal pesquera de toda la región Patagónica.

Hace pocos días, una delegación del cuerpo de inspectores de la Subsecretaría de Pesca de la Nación en ocasión de un operativo sorpresa, ingresó al muelle Almirante Storni y verificó que la empresa pesquera Alpesca tenía a uno de sus barcos fresqueros a punto de sacarlo a zona de faena sin los obligatorios sistemas de dispositivos de selectividad, que exige la normativa vigente.

A todo, esto varios sindicatos han denunciado que Alpesca también continúa sacando pescando de Chubut sin procesar y se lo lleva a procesar a las “cuevas” de Mar del Plata, donde pululan las cooperativas y el trabajo en negro. Hasta ahora nadie le ha podido poner el ‘cascabel al gato’ y el desvío de materia prima descargada en Madryn se va de la Patagonia por la Ruta 3 para ser “trabajada” en plantas marplatenses, quitándole “horas hombre” a la propia planta local.

La Provincia se excusa que es resorte de la Nación actuar en esta materia, y admiten que si el pescado es capturado en aguas nacionales no existe un impedimento concreto para que lo tengan que procesar acá. Pero por otro lado, surge la discusión en torno a lo que dejó el nuevo sistema de cuotificación, el cual debe ser revisado a dos años de su implementación, y es allí donde se pretende que se fijen nuevas cláusulas o “correcciones” al esquema que le pongan frenos reales a los “abusos” que se practican por la falta de taxatividad en las disposiciones actuales. Ante las “lagunas normativas” hay quienes aprovechan a ultranza esos resquicios para llevarse la materia prima, las capturas de merluza común, que según las cuotas individuales corresponden a ser descargadas en la provincia de Chubut, pero que por alguna hendija no regulada, se la llevan a plantas bonaerenses.

La filial en la Patagonia del Grupo Baldino vuelve a estar en la picota por la falta de cumplimiento en sus obligaciones laborales. Quienes durante décadas han mantenido contacto con Alpesca admiten que con la llegada de los inversores marplatenses se produjo un giro sustancial en las relaciones laborales, con un marcado intento de precarización, casi pretendiendo replicar en Chubut el esquema instalado en el puerto de Mar del Plata.

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