Alperovich, una visita cada 60 días a la Casa Rosada

Según el Registro de Audiencias de la Nación, el ministo Julio de Vido fue el funcionario que más atención prestó al gobernador.
Los papeles no mienten. En realidad, a la vuelta de seis años de gestión, con los datos que quedaron registrados en la Jefatura de Gabinete de la Nación podría reconstruirse la relación entre el gobernador, José Alperovich, y los inquilinos de la Casa Rosada.

Creado a fines de 2003 mediante decreto 1.172 por el ex presidente Néstor Kirchner, en el Registro de Audiencias de Gestión de Intereses todo funcionario nacional, con rango superior al de director general, debe cargar en un sistema interno las audiencias (concretadas, derivadas o rechazadas) inherentes a la función que ejerce en el Ejecutivo Nacional.

Esa información, al alcance de la ciudadanía en el sitio web (www.mejordemocracia.gov.ar), debe ser volcada directamente por cada ministro o secretario de Estado. El sistema también permite una búsqueda por individuo solicitante. Con sólo escribir el apellido de una persona, aparecen en el registro todas las audiencias por ella pedidas.

Un año de distancia

En el caso del gobernador tucumano, desde noviembre de 2004 a febrero de este año, tiene en su haber 32 reuniones con funcionarios nacionales de distinto rango. Y el sistema es tan preciso que permite sacar conclusiones y datos anecdóticos.

Sabido es que durante los primeros meses de gestión al frente del Poder Ejecutivo, Alperovich tuvo una relación distante con el ex jefe de Estado. Incluso, el 2004 no podría haber sido peor para el mandatario en su afán de congraciar a los patagónicos. Sólo basta con recordar los incidentes en la plaza Independencia que arruinaron la visita presidencial del 9 de julio de ese año.

Casualidad o no, la primera reunión pedida por Alperovich aparece en los registros el 27 de diciembre de 2004. Pero esa cita con el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, se concretó a las 11.30 del 4 de enero de 2005. Tras firmar convenios por obras públicas, según consta en los documentos, el mandatario volvió a Buenos Aires un mes después: el 1 de febrero se entrevistó con el por entonces ministro de Justicia, Horario Rosatti.

A partir de esos primeros encuentros registrados en los biblioratos oficiales, podría concluirse que la relación entre Alperovich y el kirchnerismo ingresó en una carrera ascendente. De hecho, a lo largo de 2005 le siguieron reuniones con el secretario de Empleo, Adolfo Enrique Debe (para abordar "problemáticas de la provincia", según consta) y con el ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime. Precisamente, el cuestionado ex funcionario recibió en por lo menos cuatro oportunidades a Alperovich. En la mayoría de las reuniones, según se especifica, el tema tratado fue la reactivación ferroviaria en Tucumán.

El 17 de diciembre de 2005, al día siguiente de la primera reunión que figura entre Alperovich y Jaime, LA GACETA tituló que el mandatario había obtenido el compromiso oficial de abrir el paso por las calles Córdoba y Mendoza (entre Marco Avellaneda y Suipacha), a los efectos de sortear el cinturón ferroviario.

A juzgar por la información disponible, el gobernador priorizó en su agenda las reuniones para gestionar obras públicas.

De hecho, sólo figuran registradas por cuestiones económicas una reunión con el ex ministro de Economía, Martín Losteau (el 11 de marzo de 2008, el día en que el ex funcionario firmó la emblemática resolución 125, de retenciones móviles); y otra con el actual jefe de esa cartera, Amado Boudou (el 9 de setiembre de 2009). Como contrapartida, se reiteran las audiencias mantenidas con el presidente del Fondo Fiduciario de Infraestructura Federal, José Estabillo, y con el ministro De Vido.

Al parecer, el rango de gobernador tampoco garantiza que las puertas del poder nacional se abran de par en par: hubo veces en que Alperovich debió aguardar una semana desde la fecha en que requirió la audiencia y el día en que fue recibido. Por ejemplo, antes de que tomara la actual licencia por cuestiones de salud, el mandatario provincial mantuvo el 18 de febrero una reunión con Estabillo. Pero había solicitado ese encuentro siete días antes.

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