El Gobernador de Tucumán aseguró que frenar el daño ambiental que ocasionan en la cuenca Salí-Dulce los ingenios, citrícolas y demás industrias tucumanas “llevará su tiempo”. Además, frente a las presiones de la vecina provincia para que la Justicia ordene la clausura de las fábricas que contaminan, advirtió: “No podemos cerrar las empresas”.
En declaraciones a la prensa, durante una actividad oficial, el Primer mandatario tucumano aseguró que la Provincia "está trabajando a full" a los efectos de frenar el impacto ambiental que genera la actividad las fábricas locales, aunque advirtió que para alcanzar objetivos palpables en ese aspecto "tiene que pasar un tiempo. Si no, no podemos cerrar las empresas", recalcó, en clara alusión a los planteos de la provincia vecina para que sean clausurados los ingenios azucareros sospechados de contaminar los ríos que desembocan en el dique de Termas de Río Hondo.
Alperovich recordó que en Tucumán "se está trabajando con el PRI (Programa de Reconversión Industrial) y a través del Ministerio de la Producción para que poco a poco se vaya resolviendo esto".
En este sentido, destacó que, en el marco de ese convenio ambiental con las industrias tucumanas, "Citrusvil ha mejorado, Papel de Tucumán ha Mejorado y Citromax está mejorando. Lo que pasa es que va a llevar tiempo", insistió el Gobernador de la provincia.
Respecto al diálogo con las autoridades de Santiago del Estero, Alperovich aseguró que se está "teniendo contactos en forma permanente", tras lo cual reiteró que "es un proceso que lleva tiempo, porque si no debemos cerrar las fábricas y eso no se puede hacer".
Según consideró el Mandatario tucumano, "la preocupación de los empresarios (por disminuir la contaminación que generan sus fábricas) es permanente".
Además, señaló que "hay muchos (industriales) que están procesados (judicialmente) en esto, o sea que van a tener que sí o sí resolverlo (al tema del daño ambiental)", argumentó.
Nueva embestida
santiagueña
Las declaraciones de Alperovich se produjeron en medio de una nueva embestida judicial de la provincia vecina que promueve el cierre de los ingenios azucareros y de otras industrias tucumanas acusadas de envenenar las aguas de la cuenca Salí-Dulce.
La Fiscalía de Estado y la Defensoría del Pueblo de Santiago del Estero, encabezadas por Raúl Abate y Martín Díaz Achával, respectivamente, elevaron esta semana un escrito ante el Juzgado Federal de esa provincia solicitando que se expida sobre la cautelar que habían presentado en enero último, exigiendo el cierre preventivo de las fábricas azucareras
"Pedimos esta medida drástica atento a los hechos graves que se vienen sucediendo. Solicitamos el cierre de la producción de las empresas contaminantes hasta tanto haya un sistema de tratamiento en cada uno de los ingenios", manifestó el ombudsman Díaz Achával a los medios santiagueños.
El funcionario recordó que la medida fue presentada a principios de año y que "al no tener respuestas concretas hasta el momento, se resuelve esta nueva presentación".
Por otro lado, planteó que es necesario saber "de cuánto fue la producción de bioetanol durante 2010, por lo cual es indispensable realizar una inspección y determinar dónde está la vinaza. Se trata de 280 millones de litros de alcohol por año, lo cual multiplicado por una decena, se amplía notablemente", apuntó el Defensor del Pueblo.
Díaz Achával advirtió que "se trata de desechos sin tratamiento y en grandes cantidades que nosotros necesitamos saber a dónde van a parar. Necesitamos ver dónde se almacena o qué se hace con todo eso", enfatizó.
Suspenden la indagatoria
a Catalina Lonac
La indagatoria prevista para ayer a la industrial azucarera tucumana Catalina Lonac (dueña de tres ingenios) fue suspendida por el titular del Juzgado Federal II, Mario Racedo, quien hizo lugar a un planteo formulado por la defensa de la empresaria.
El magistrado corrió vista de esa presentación al fiscal federal Carlos Brito, a los fines de que emita su opinión respecto a los argumentos de los abogados de Lonac, quien está acusada por contaminar con desechos industriales las aguas de un río que desemboca en el dique de Termas de Río Hondo.
Por otro lado, está confirmado que el próximo viernes deberán presentarse a declarar ante Racedo dos directivos del ingenio la Trinidad, quienes también están sospechados por contaminar la cuenca Salí-Dulce.
Días atrás, Lonac había propuesto que los empresarios del sector entreguen a Racedo "las llaves de las fábricas y que se haga cargo de las miles de familias" afectadas por las medidas judiciales que viene adoptando en resguardo del medio ambiente. Además, había afirmado que el dique El Frontal fue mal construido, desatando una ola de críticas por parte de las autoridades santiagueñas.


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