El gobernador de Tucumán se reunión con el ministro de Seguridad Ciudadana y el Jefe de la Policía provincial para analizar la trascendido en la municipalidad de Simoca, donde el jefe comuna denunció amenazas y donde el jefe de la comisaría de esa ciudad se quitó la vida el último fin de semana.
Alperovich explicó que ante la denuncia realizada por el intendente, Luis González manifestó que "estuve charlando con el jefe de Policía y con el ministro de Seguridad y la información es que (el ministro) había charlado con el intendente, el jueves de hace dos semanas atrás, estaba preocupado por qué se había matado el jefe de comisaría".
En este marco, apuntó que si bien en principio no hubo denuncia formal del intendente González, "el tema de seguridad nos preocupa, mientras más gente nos diga que está preocupada es mejor porque eso significa que el Poder Ejecutivo va a tener que seguir trabajando fuerte en este tema".
Asimismo, consideró que no se puede extender la sospecha a todos los efectivos policiales por sus conexiones con la droga, señalando que "hay casos y casos, y no se ha comprobado absolutamente nada. Yo creo en la fuerza policial".
Por su parte el intendente de Simoca, Luís González destacó la gestión del jefe de la comisaría de esa ciudad Carlos Páez y dijo desconocer los motivos que lo llevaron a tomar la decisión de quitarse la vida el último fin de semana.
González, desmintió lo publicado en un matutino respecto a la relación que mantiene con las autoridades del Ministerio de Seguridad de la provincia.
Tras el apoyo que recibió del gobernador José Alperovich y de las fuerzas de seguridad de la provincia, González se refirió a la situación que está atravesando a raíz de los últimos hechos que se suscitaron en ese municipio a partir de las amenazas que recibió y del suicidio del Comisario.
El jefe municipal confesó haber recibido amenazas contra su persona y en contra de las personas que lo rodean. No fue la primera vez que fue amedrentado, porque la situación se había repetido a poco tiempo de asumir su gestión.
"A poco tiempo de asumir he recibido amenazas, en algunos casos dejé constancia policial y a otras no les dí mayor importancia. Pero cuando hablan desde la cárcel, un ex presidiario o un presidiario que intenta ponerme sobreaviso, a través de mi secretaria, de que hay algo que se está tramando en mi contra, en contra de mi familia o en contra de alguien del municipio, o cuando me mandan mensajes advirtiéndome que me cuide que algo me está por pasar, eso hace pensar", reflexionó González.

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