En su último mensaje del año a los tucumanos, el gobernador José Alperovich reiteró ayer su advertencia sobre los tiempos difíciles que se avecinan en materia económica, como consecuencia de la debacle financiera internacional.
En su último mensaje del año a los tucumanos, el gobernador José Alperovich reiteró ayer su advertencia sobre los tiempos difíciles que se avecinan en materia económica, como consecuencia de la debacle financiera internacional. En este sentido, el titular del Poder Ejecutivo aclaró que Tucumán "va a crecer en el 2012", pero advirtió que "hay que actuar con mucha cautela, hay que seguir trabajando fuerte, cuidando el dinero, porque estamos viviendo un momento especial, para que la provincia pueda despegar definitivamente". Alperovich recordó que, como consecuencia de la crisis, la fábrica de camiones Scania redujo las horas laborales (con suspensiones y rotaciones) a su personal hasta mediados de 2012, tiempo durante el cual los trabajadores de la firma percibirán el 75 por ciento de sus salarios. "Ayer trabajé con el sindicato de Scania porque la crisis en la Unión Europea nos está afectado a nosotros", sostuvo y agregó que como en Europa "andan mal y no consumen las cajas (de velocidades para camiones) que se fabrican aquí. Por eso digo que es un año que va a ser bueno, pero debemos ir con precaución", agregó. El Mandatario felicitó a los dirigentes del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor "porque iban a correr a 80 operarios (de Scania) durante seis meses y se llegó a un acuerdo de una reducción en las horas de trabajo, a cambio de que no se despida a nadie. Por eso debemos cuidarnos porque el que pierde siempre es el obrero, lo importante es preservar la industria", subrayó.

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