El gobernador se mostró de acuerdo en derogar en un futuro próximo la Ley del Cheque, pero duda de que la relación entre la Nación y las Provincia encuentre un nuevo mecanismo para las transferencias de los impuestos que recauda el Gobierno Federal. Inclusive se armará una comisión especial para debatir el asunto, pero el mandatario tucumano no participará.
El titular del Poder Ejecutivo hizo suyos los conceptos que utilizó buena parte del gabinete nacional para justificar la decisión. "El impuesto al cheque es distorsivo, produce mucho más negro en la economía, si usted lo saca eso va a blanquear la economía y se puede recaudar mucho más el IVA. Pero no va a derogar ya, la Presidenta dijo que es un impuesto que en el futuro habrá que derogarlo, mientras tanto hay que ver otra manera de generar recursos".
El Poder Ejecutivo tiene previsto recaudar por este impuesto 23.500 millones de pesos, de los cuales 3500 se coparticiparían. El proyecto opositor. Que se discute en el Parlamento, apunta a incrementar esa distribución en 10.000 millones de pesos.
El impuesto en cuestión fue un invento –de emergencia– de Domingo Cavallo, ex ministro de Economía de la Alianza, pensado para sostener en plena crisis de 2001 una convertibilidad que ya agonizaba. En 2002 se definió que este tributo se coparticiparía en un 70 por ciento para el Estado nacional y el 30 por ciento restante para las provincias.
Sin embargo, de esa masa coparticipable aproximadamente el 15 por ciento es redireccionado hacia la Anses. Desde 2006, el Congreso fue prorrogando año tras año este impuesto, salvo en 2009, donde la prórroga fue por dos períodos, ya que el oficialismo quiso asegurarse estos recursos hasta el final de su mandato, antes del recambio parlamentario.
Alperovich no cree que avance la iniciativa de modificar la Ley de Coparticipación, como pretenden algunos gobernadores. Sobre el particular, dijo que "se va a armar una comisión, pero como dije, el tema es de dónde se va a sacar el dinero, nadie va a ceder, pero se habló con los gobernadores y se va a trabajar, pero no creo que yo participe".
Según su óptica, "la nueva ley de coparticipación no va a salir, es lo que yo estimo, porque se necesita del acuerdo del 100 por ciento de los gobernadores. Se hablaría de coparticipar el aumento que se generaría de ahora en más".
La actual disputa alrededor de la coparticipación del impuesto al cheque esconde un tema más de fondo, que tiene que ver con la relación fiscal entre la Nación y las provincias, la necesidad de un nuevo esquema de coparticipación, pendiente desde la reforma constitucional de 1994, y la sanción de un esquema tributario más progresivo.



Comentá la nota