El gobernador José Alperovich volvió a cerrar las puertas a cualquier acercamiento con los profesionales de la salud, ante la posibilidad de mediación que había expresado el Colegio Médico de Tucumán. El mandatario reiteró que nunca fue invitado a dialogar por el Arzobispo de Tucumán. En tanto, los médicos ratificaron la medida de fuerza y el viernes marcharán hacia la plaza Independencia.
La postura del gobernador es cohrente con la posición puesta de manifiesto cuando "plantó" al Arzobispo de Tucumán, Monseñor Luis Villalba. En ese sentido, Alperovich dijo ayer ante la consulta de la prensa, que nunca había sido invitado a dicha reunión por el arzobispo. A pesar de que desde la Iglesia en diversas ocasiones expresaron todo lo contrario.
Más allá de esa situación, donde alguna de las partes está faltando a la verdad, el gobernador fue contundente y terminante al señalar que no está dispuesto a dialogar con los autoconvocados. A pesar de las advertencias del presidente del Colegio Médico de Tucumán, Juan Carlos Fernández, quien tema que el conflicto produzca un quiebre en el servicio, como es la atención pública de salud.
Al tomar conocimiento de esas expresiones, uno los referentes de los autoconvocados Julián Nassif, no demostró sorpresa. "No podemos esperar otra cosa, después de no haber asistido a la convocatoria de monseñor Villalba. Pero una vez más deja pasar la oportunidad de encontrar una solución al conflicto".
Nassif ratificó que continuará con las medidas de fuerza, es decir, con paro total de actividades en todos los hospitales y dijo que todas las bases están delineando la modalidad de la marcha, prevista para el próximo viernes, a las 20, a la Plaza Independencia. Donde se rendirá un sentido homenaje a las enfermeras Déborah Molina y Norma Aquino, fallecidas el año pasado, como consecuencia de la Gripe A.


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