Alperovich admite que "la pobreza no desapareció de Tucumán"

 Alperovich admite que "la pobreza no desapareció de Tucumán"
El Gobernador reconoció que el flagelo aún está latente y pidió colaboración a la comunidad para que informe al Estado sobre casos de extrema pobreza. "Esto se resuelve con trabajo y militancia".
El gobernador José Alperovich reconoció ayer lo que vienen denunciando desde hace meses los trabajadores de la salud y asistentes sociales que recorren a diario la provincia: la pobreza extrema y la desnutrición están lejos de ser una cosa del pasado.

En declaraciones a la prensa, durante una actividad oficial, el titular del Poder Ejecutivo admitió que "la pobreza no desapareció de Tucumán, porque acá se juntan muchas cosas" y opinó que "hay que seguir trabajando para terminar con este flagelo".

Alperovich realizó estas declaraciones al ser consultado por el caso de un pequeño de Tafí Viejo que tiene 10 años y pesa poco más de 14 kilos, debido a que sufre un cuadro de desnutrición crónica de gravedad extrema, por lo que permanece internado en el hospital de Niños desde la semana pasada.

"Tomé conocimiento de ese caso y me informaron que el estado del chiquito es lamentable. Se le hizo un seguimiento pero algo pasó y llegó a esa situación. El ministro de Desarrollo Social ya se hizo cargo, se lo está estudiando, se está asistiendo a la familia también", aseguró el Gobernador.

El Primer mandatario tucumano apeló a la sociedad y solicitó que colabore denunciando este tipo de casos a los fines de que el Estado pueda asistir a esas familias.

"Pido a la comunidad que nos ayude si ven casos parecidos, que llamen al 107 para que el Estado esté resolviendo con todos los elementos", señaló.

Alperovich también comentó a los periodistas sobre otro caso de indigencia que se detectó esta semana. "En un recorrido nos encontramos con una familia que vive en un vagón. El papá es jornalero y la mujer cuida a los chicos. Estas cosas se resuelven con trabajo y militancia para que llegue la ayuda", expresó.

Un caso desesperante

Respecto al caso del pequeño internado en el hospital de Niños, se llama Alejandro, nació el 1º de enero de 2002 e integra una de las miles de familias tucumanas que padecen por la pobreza estructural. Vive en una casilla de madera de una sola habitación, en el barrio Villa Obrera de Tafí Viejo, junto a sus tres hermanitos, su papá, que es changarín y suele trabajar en la cosecha del limón. Su mamá es desocupada, analfabeta y percibe el salario familiar, que es el principal ingreso de la familia.

Pese a haber concurrido durante sus primeros años de edad escolar a un establecimiento educativo normal, actualmente por su condición debe asistir a una escuela espacial, y no pudo aprender a leer ni escribir.

El director del hospital de Niños, Oscar Hilal, informó a EL SIGLO que el pequeño fue internado "el 5 de septiembre y llegó derivado del hospital Avalleanda, donde estuvo dos semanas, con un peso de 14.400 kilos, cuando a su edad tendría que pesar aproximadamente 33 kilos".

El galeno confirmó que Alejandro "tiene un déficit muy importante, padece una grave desnutrición crónica y se está estudiando si posee una enfermedad de base que haya derivado en el cuadro actual. Estamos haciendo estudios para descartar una tuberculosis, también podría haber padecido celíaca y alguna enfermedad de páncreas o mala absorción", precisó.

Hilal indicó que "el niño ya había sido internado en 2007 en dos oportunidades, la primera vez por neumonía y luego por una varicela. Pesaba en ese entonces 16 kilos, es decir que en los últimos cinco años, en lugar de subir de peso, bajó 2 kilos, lo que es muy preocupante", explicó el profesional de la salud.

Hilal señaló que Alejandro "tiene como antecedentes de enfermedades anteriores una neumonía, otitis media y gastroenteritis, pero es posible que tenga una patología de base que aún no se le pudo diagnosticar. Tenemos entendido que este pequeño no iba regularmente a los controles", acotó.

El director del hospital de Niños reconoció que la situación del pequeño "es crítica, porque no solo está para una recuperación nutricional, que es lo primero que hay que hacer, sino también para otros estudios a los fines de descartar o confirmar si padece alguna enfermedad de base grave, por lo que estará mucho tiempo internado en el hospital, donde se hará todo lo posible para que salta de esta dura situación".

Hilal admitió que Alejandro integra "una familia con muchísimas necesidades, con un padre que entendemos sería changarín y una mamá desocupada". No obstante, aclaró que "este es un caso muy puntual, no se ven este tipo de cuadros con frecuencia, porque hablamos de un paciente muy complejo, que padece desnutrición crónica severa con la posibilidad de una patología. No es una desnutrición por falta de alimentos. Esto no se resuelve solamente dándole comida, hay que adoptar otras medidas", explicó el galeno.

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