Mirtha Legrand tuvo varios contrapuntos con el jefe de gobierno y le pidió que dijera "la verdad"
-Estoy muy tranquilo, la gente sabe que digo la verdad -contestó el jefe de gobierno porteño con una media sonrisa, sin poder disimular un dejo de incomodidad.
Como parte del intenso raid mediático que comenzó luego de que decidiera impulsar su propio juicio político en la Legislatura porteña, el jefe de gobierno visitó ayer el popular programa que Legrand conduce en el canal América.
Macri, que llegó sonriente y relajado a la cita, se fue bastante tenso luego de contestar durante más de una hora preguntas sobre la causa por las escuchas ilegales que lo pusieron en aprietos, con un tono inquisidor que tal vez no esperaba. Una vez más, el líder de Pro insistió en su inocencia, volvió a acusar al Gobierno de estar detrás de la supuesta "operación judicial" y se quejó de la clase política, "un club exclusivo donde hay gente que no quiere que entre".
Pasadas las 13.15, y de buen humor, Macri llegó a los estudios televisivos, junto a su vocero, Iván Pavlovsky, el secretario de Gobierno, Marcos Peña, y la ministra de Desarrollo María Eugenia Vidal. Bromeó con los periodistas y recordó su pasado fin de semana en Las Leñas junto a su novia Juliana Awada y sus hijos. Ni bien se sentó en la mesa, y ya en el aire, Legrand le preguntó por su desaparecido bigote y quiso saber sobre el moretón que lució la semana pasada debajo de su ojo izquierdo. "Dale, ¿por qué no me contás? ¡Hay que decir la verdad!", lo retó Mirtha. "Siempre digo la verdad", contestó, cortante, Macri, con los ojos fijos en su interlocutora, aunque dio pocos detalles sobre el incidente.
"Mauricio, contanos: ¿las escuchas existieron o no?, preguntó Legrand. Macri, que había aprovechado una larga exposición del periodista Guillermo Andino para comer la quiche de verdeo y parmesano, inició su autodefensa con los argumentos ya conocidos. "No hay organización delictiva ni sistema de escuchas. Es una operación del juez (Oyarbide), la SIDE y (Néstor) Kirchner", afirmó.
Gustavo Sylvestre, el otro periodista invitado, recordó el "pecado original" de Macri: "Haber designado a (Jorge) Palacios al frente de la Policía Metropolitana". Macri reconoció que pudo haber cometido "un error político, pero nunca un delito", y machacó sobre el trabajo del espía Ciro James en la Policía Federal. ¿ Pero por qué te hacen esto?, insistió Legrand. "Piensan que los puedo complicar en su intento por quedarse cuatro años más en el poder", contestó Macri.
Después del corte, en el que se interesó por Diego Maradona, Macri bromeó con ir a una interna "con Federico Pinedo" para dirimir su proyecto presidencial. Se alegró de que Eduardo Duhalde esté "pisando fuerte", como dijo la conductora, y reiteró que quiso hablar con la presidenta Cristina Kirchner, "pero nunca me atendió el teléfono".
Legrand castigó a su invitado cuando le preguntó por su pelea con Franco Macri, y hasta lo consultó por Oscar Moscariello, su eventual sucesor "si es que te hacen el juicio político". Con su mejor cara de póquer, Macri aceptó las disculpas finales de Legrand, con una frase clásica: "Si te quiero te aporreo". A la salida lo esperaba su cuñado, el actor Alejandro Awada, que paró su auto para darle ánimo. "Con este cuñado se lleva bien", ironizó un dirigente en clara alusión a Néstor Leonardo, esposo de su hermana Sandra y espiado por Ciro James.










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