Relevan todas las actividades, hoy bastante desvirtuadas. Hay industrias, pero también una cancha de fútbol y casas
Por su localización, equidistante de las ciudades más importantes de la región, el PIA se presenta como un sector óptimo para la instalación de cualquier tipo de industria. A pocos metros de la Ruta Nacional 22, posee un fácil acceso y una circulación interna con calles regulares y ordenadas. Cuenta además con los principales servicios que necesitan los proyectos de tipo industrial.
Visto de este modo, la carta de presentación del PIA aparece como una oferta muy tentadora para los emprendedores industriales. Sin embargo, una rápida recorrida por sus calles basta para apreciar la mala utilización que se le dio a gran parte de los 93 lotes que componen las 100 hectáreas.
Parece increíble pero es real. Dentro del PIA hay varios lotes que están ocupados por viviendas que pertenecen a privados, vecinos de Allen que no tuvieron ni tienen nada que ver con la actividad industrial así como también casos de presuntas usurpaciones. Es paradigmática la situación de una parcela en la que se ha instalado una cancha de fútbol cinco, cuya licencia comercial le fue otorgada a una ex concejal radical por orden expresa del Concejo Deliberante a fines del 2010. Por otro lado, existen predios que se alquilan para la realización de eventos sociales.
Además, abundan las parcelas abandonadas, cubiertas por malezas, que poseen titulares y en las que nunca se emplazó ningún proyecto industrial. También se encuentran galpones cerrados, con ubicaciones privilegiadas, pero sin actividad alguna. Y como si fuera poco, existen lotes con instalaciones en pie que pertenecieron a empresas que quebraron y que –con el consentimiento de ex funcionarios municipales– quedaron en manos de privados que supieron cobrar por esos espacios jugosos alquileres a terceros.
En los últimos días el PIA registró dos operaciones millonarias. La empresa Droguería del Sud adquirió el predio que pertenecía a la firma "Saturno Hogar" para radicase en Allen y la petrolera TSB compró en un remate judicial las instalaciones de la desaparecida Bodega Millacó, ubicadas sobre el acceso Martín Fierro. (AA)
Comentá la nota