Personal de la Policía Federal Argentina llevó a cabo distintos procedimientos en comercios de telefonía celular ubicados en el centro de la ciudad de Trelew. Las fuentes del operativo adelantaron que estaba enmarcado en la llamada Ley Blumberg (Ley 25.891) que modificó el Código Penal.
Por orden de la Justicia Federal se llevó a cabo el operativo, y según revelaron las fuentes policiales, se secuestraron varios equipos móviles de telefonía (alrededor de 700), asimismo se secuestraron computadoras con software especial para habilitar los celulares, además de diversos implementos informáticos, uno de estos domicilios eran considerados como “laboratorios”.
La investigación estuvo a cargo del personal de la Delegación Rawson y de la Oficina Puerto Madryn, tras cual 3 meses de diferentes tareas investigativas pudieron documentar la actividad ilícita que se desarrollaba en ambos inmuebles
En el operativo no se produjeron detención solamente la identificación de las personas responsables de los locales, los cuales quedaron afectados a la prosecución de la causa judicial en infracción a la ley 25.891 –Ley de Servicios y Comunicaciones Móviles- con intervención del Juzgado Federal de Rawson a cargo del Dr. Hugo Sastre, Secretaria Penal a cargo del doctor Miquelarena.
Clonación prohibida
La ley nacional 25891 prohíbe la actividad de revendedores y mayoristas. La comercialización de celulares sólo se podrá hacer a través de empresas legalmente autorizadas. La Ley Blumberg establece que las empresas deberán registrar y sistematizar los datos personales de todos los adquirientes. Y crearán un número gratuito de asterisco, disponible las 24 horas, para que la Policía pueda corroborar si un equipo está registrado a nombre del que lo porta. Un registro igual tendrá la Secretaría de Comunicaciones, y las empresas quedan obligadas a entregar sin cargo esos datos al Estado.
Los clientes estarán obligados a denunciar en forma inmediata la pérdida o hurto de su teléfono. Y quedará prohibida la activación o reactivación de celulares reportados como robados o extraviados, sin expresa autorización de los propietarios.
La alteración o clonación de líneas tendrá penas de un mes a 6 años de prisión.
Y al que adquiriere un celular a sabiendas de su procedencia ilegítima le corresponderán entre 6 meses y 3 años de prisión.
Comentá la nota