Alimentos saludables salteños, elegidos los mejores del país

Son recetas saludables y hechas por manos salteñas con ingredientes a base de yacón, algarroba y nopal. Aderezo y sopa crema, alfajores y fideos tallarines, palitos salados y panqueques, piononos y barrita light,
entre otros productos que elaboran científicos de la UNSa, fueron elegidos -semanas atrás- entre los mejores del país en un encuentro de nutricionistas en Córdoba.

En agosto pasado, en otro congreso en Mendoza, sacaron medalla de oro por la formulación de los fideos tallarines con harina de nopal y medalla de plata por las raíces de yacón almacenadas en diferentes condiciones.

Las especies autóctonas tienen un alto contenido en fibra alimentaria (sustancias bioactivas), y estos alimentos están pensados para mejorar la calidad de vida de los diabéticos, hipertensos, obesos y de los que sufren enfermedades cardiovasculares. También beneficiará a la producción regional.

La licenciada en nutrición Marta Julia Jiménez, miembro del proyecto de la UNSa, se mostró muy satisfecha por los logros y explicó: “Queremos instalar en la conciencia social estos ingredientes no tradicionales, que sean revalorizados e incluidos en productos no funcionales, y transferir a la industria algunos de ellos para su comercialización en el mercado. Lo ideal sería que llegue al grupo de población que lo necesita”.

El proyecto “Ingredientes no tradicionales para la formulación de alimentos funcionales” comenzó el 1 de enero de 2010. Durante este tiempo, por ejemplo, se elaboraron con la mezcla de harina de trigo-nopal en diferentes proporciones (80:20; 70:30 y 90:10): alfajores, fideos tallarines, palitos salados, panqueques y pionono. Con harina de yacón se preparó una barra dietética funcional prebiótica, bizcochuelo y yogur batido. La algarroba negra se usó como sustituto del cacao para usar en diversas variedades en panadería, pastelería y confitería. María Isabel Margalef había explicado a El Tribuno que “a estos alimentos se le hicieron análisis físico-químicos, de evaluación de la calidad sensorial y aceptabilidad de los consumidores”. “Para nosotros es un desafío contante el actualizarnos y perfeccionarnos para devolver a la universidad un poco de todo lo que nos brindó. Esperamos realmente poder hacer una transferencia al medio”, destacó Jiménez.

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