En el Gran Mendoza, el índice inflacionario del mes pasado fue de 1,7%, según la medición oficial que realiza la Provincia. Se notó la influencia de la estacionalidad en verduras.
Así el Índice de Precios al Consumidor en el Gran Mendoza que -para agosto- midió la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza (DEIE) arrojó una variación del 1,7% con respecto al mes anterior. El resultado final es similar al incremento que hubo en julio en relación con junio, cuando el IPC había subido en un 1,6%. De seguir así, la tendencia arrojaría una inflación anual de poco más del 20%.
Aunque en el nivel general, el rubro alimentos queda cuarto entre los que más aumentaron, cuando se evalúa la incidencia por capítulos, este apartado aparece en primer lugar. La incidencia de un capítulo en el nivel general mide lo que hubiera variado determinado índice si el resto de los precios hubiera permanecido constante.
En esta ponderación, comida y bebida varían un 0,55 % mientras que gastos en salud lo hace un 0,43%. Esto es porque las subas más fuertes se dieron en los alimentos. Más específicamente en algunas verduras que -por su estacionalidad- incrementaron sus precios.
Aquí se destaca la cebolla que trepó más de un 80% seguido del choclo, la chaucha y la acelga; entre otros productos. Es que cuando se desagrega el rubro alimentos, las verduras crecen el 9% en comparación con el promedio del 2% del resto.
“Éste es un índice en el que se notan los componentes estacionales”, advirtió Raúl Mercau, ministro de Producción. Sucede que hay tres ítems que explican la mayor parte de la variación de precios ya que el resto se movió poco y nada.
Así, mientras las verduras aumentaron porque muchas debían ser traídas del norte argentino, la indumentaria bajó gracias a que se registraron las liquidaciones de temporada invernal y a que la ropa de verano todavía no estaba en las vidrieras. El rubro textil mostró una baja del 0,5%. Al desagregarse, los pulóveres y las botas de mujeres fueron algunas de las prendas que más se “abarataron”.
La característica estacional del IPC del mes pasado también se marca, de acuerdo con Mercau, en el incremento del rubro servicios médicos y medicamentos. “Es lo que más sube por las enfermedades de invierno”, sostuvo el ministro y verificó -nuevamente- que hasta la medicina se mueve por las leyes de mercado de la oferta y la demanda.
A renglón seguido, se observa que fue el área de transportes y comunicaciones el otro ítem que más se incrementó, con un índice de 0,42. “El componente inflacionario en este rubro se apoya principalmente en los gastos de reparación del material de transporte”, explicó Mercau. Si la tendencia de incrementos de precios que rondan el 1,5% mensual se mantiene, la inflación del año cerrará en alrededor de un 20%.
Hasta el momento, el acumulado de 12 meses da un 22%. “Esto es importante para proyectar los ajustes en alquileres o salarios porque aunque muchos miran la cifra del Indec (que este mes fue de 0,8%) también hay que observar las proyecciones de algunas consultoras privadas que estiman una inflación superior al 30% anual y no se ajustan a lo que sucede”, sostuvo el ministro.
El funcionario dijo que el trabajo que está haciendo el gobierno es serio ya que fue supervisado por la UNCuyo y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
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