Carnes y lácteos siguen generando fuertes subas en el costo de vida. Subieron un 40 y 14 por ciento en 2010
El aumento del precio promedio de los alimentos entre diciembre y abril superó el 15 por ciento, registrando la mayor suba desde 2002.
La carne fue el factor determinante de esa dinámica: en algunas carnicerías de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, las subas alcanzaron el 50 por ciento.
Los problemas estructurales -y coyunturales- de oferta en el sector coincidieron con un salto positivo de la demanda, dado por el shock de ingresos en sectores más propensos a consumir.
El incremento del gasto social, a través de instrumentos como la Asignación Universal por Hijo menor y la mejora en el salario mínimo, elevó el consumo.
BAJA EL CONSUMO
En las últimas semanas los consumidores han dejado de convalidar los nuevos precios de la carne, provocando una fuerte caída en el consumo per cápita y cierta estabilización en sus valores.
"Mientras persistan los problemas estructurales de oferta, el precio de la carne será sensible a la suba ante nuevos shocks de demanda", advirtió la consultora Ecolatina en su informe semanal.
La producción de carne récord del año pasado permitió alcanzar el consumo per cápita más alto de los últimos quince años, a partir de la contracción del stock.
Los desincentivos a la producción de carne, iniciados tras el cierre de exportaciones en 2006, aceleraron la liquidación de animales que superó la reposición, dijo la consultora.
CAIDA DEL CONSUMO
En 2009 se alcanzó el segundo registro máximo histórico de faena y en el primer trimestre de 2010 la faena y la producción cayeron en torno de 17 por ciento interanual.
Esto tuvo efecto directo en los precios y en el consumo per cápita, que se ajustó de 70 kilos a 56 kilos por persona por año.
Mientras tanto, el alza de precios locales desincentiva las ventas al exterior: las exportaciones de carne cayeron en el primer trimestre 20 por ciento interanual en toneladas.
En el contexto actual resurgen los incentivos a la producción ganadera vía el salto en los precios de venta. Sin embargo, por el tipo de producto la oferta recién mejorará en el mediano plazo si las señales se mantienen.
Por otra parte, según el IPC Ecolatina, los productos lácteos acumulan un incremento de 13,7 por ciento en sólo cuatro meses de 2010.
HIPERINFLACION
El economista y consultor José Luis Espert dijo ayer que en Argentina hay "poco riesgo de hiperinflación", pero advirtió que los ahorristas pueden desconfiar del Banco Central por el pago de la deuda con reservas y una inflación del 30% y por eso pueden decidir sacar su dinero de los bancos

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