Un estudio de la Universidad Católica Argentina destaca que la canasta alimentaria aumentó un 35,9%
La fuerte suba que registraron los precios de los alimentos golpean principalmente a los sectores económicamente más vulnerables que destinan casi la totalidad de sus ingresos a la compra de comida y bebidas.
La inflación sigue siendo una de las mayores problemáticas para los consumidores, quienes reclaman a las autoridades gubernamentales que frene la escalada dado la rápida erosión de los ingresos salariales.
De acuerdo con el Indice General de Expectativas Económicas (IGEE) de la Escuela de Economía de la Universidad Católica Argentina (UCA), a los consumidores los afecta "la preocupación por la escalada de precios y por la posibilidad de perder el empleo".
PREOCUPACION
En el sector empresario también es una preocupación y los representantes de las más grandes compañías del país también se lo hicieron saber al Gobierno, pero las voces oficiales siguen sosteniendo que sólo hay algunas "tensiones" en sectores puntuales.
La reciente encuesta de Expectativas de Ejecutivos que realiza semestralmente el Instituto de Desarrollo Empresarial Argentino (IDEA) reveló que los empresarios están preocupados por la carrera salarial y la inflación.
Además, el 47 por ciento de los ejecutivos asegura que su compañía aún no pudo ajustar los precios de sus productos en línea con las mejoras salariales que otorgaron, mientras que el 24 si lo pudo hacer y el 29 logró un cierto equilibrio.
En ese contexto, la canasta básica de alimentos aumentó un 0,6 por ciento en julio, respecto de junio, al alcanzar los 1.020,6 pesos, mientras que la canasta básica total, que mide la línea de la pobreza, subió un 1,7 por ciento, hasta los 1.939 pesos.
La canasta básica total que determina la línea de la pobreza, para un hogar de cuatro integrantes (padres y dos niños menores de ocho años) aumentó así unos 381,1 pesos en un año. Así lo señaló hoy el informe de Valorización de la Canasta Básica Alimentaria y Canasta Básica Total, elaborado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).
Con esas subas, la canasta de alimentos acumuló un 35,9 por ciento de suba en julio, en comparación con el mismo mes del año pasado, mientras que el costo de la canasta básica total (CBT) aumentó 24,5 en un año. A su vez, en los primeros siete meses del año la canasta básica alimentaria (CBA), que determina la línea de la indigencia, aumentó un 21 por ciento mientras que la canasta CBT lo hizo en 14,2 por ciento.
Las canastas valuadas en este informe corresponden a las determinadas por Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) para los consumidores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
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